Más de 12 años llevan los alumnos de los Centros Superiores de Enseñanzas Artísticas (Música, Arte Dramático, Restauración, Danza y Diseño) luchando para que estos estudios sean tratados como licenciaturas o diplomaturas con todas sus consecuencias.
En total, son unos 10.000 los alumnos que cursan alguna de estas enseñanzas.
En 1990, la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) equiparó los títulos superiores de enseñanzas artísticas a la de una licenciatura o diplomatura.
Sin embargo, los centros en los que se imparten estas enseñanzas (conservatorios y escuelas) se han seguido rigiendo por las normas de los centros de educación secundaria. Esto supone que carecen de autonomía jurídica, administrativa y académica. Lo que conlleva, entre otras cosas, que carezcan de independencia para contratar profesores, firmar convenios con otros centros en el extranjero, homologar sus estudios con otras licenciaturas o configurar las asignaturas que imparten sus centros.
Por su parte, la directora de la Escuela de Arte La Palma en Madrid, Elena Díaz Rivero, se queja de que "en España, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los países europeos, donde las artes aplicadas y los oficios artísticos tienen consideración de estudios superiores, prevalece el concepto medieval por el que las disciplinas realizadas manualmente se juzgan inferiores".
Y señala que esto supone "una clara desventaja" respecto a Europa y dificultades para incorporarse al mercado de la UE.
En este sentido, las Escuelas de Arte reclaman desde hace varios años al Ministerio de Educación que se revisen urgentemente las enseñanzas de artes plásticas y diseño según las necesidades educativas, sociales y laborales de España.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003