Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EN MADRID

IU se felicita por su ligera subida y culpa al PSOE de la derrota

La federación se muestra indignada por la "manipulación" del PP de los datos electorales

Indignación absoluta. Eso es lo que se vivió toda la noche en la sede de IU ante el goteo de datos contradictorios, que concluyeron con la certificación definitiva de la derrota de la izquierda. La federación no pudo hacerse ni siquiera con el premio de consolación: el décimo escaño, que tuvo toda la noche y perdió al final por 29 votos. La mayor cota de poder de la historia de IU, su presencia en el Gobierno de la Comunidad de Madrid, estuvo en el aire hasta última hora, pero se esfumó. Aun así, Gaspar Llamazares se congratuló por la subida de un punto en porcentaje y culpó de la derrota de la izquierda al PSOE.

El enfado en IU iba en aumento por minutos. "A estos del PP tendríamos que llevarlos a algún gulag", ironizaba Fausto Fernández, el líder de IU en Madrid, respecto a la forma de desgranar el resultado elegida por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, en manos del PP. Todos optaron por pensar que se manipuló el recuento, como en mayo, para generar una "falsa ilusión" en la izquierda que multiplica el efecto de jarro de agua fría de los resultados definitivos. "Dan primero los barrios de izquierdas, es una estafa. En vez de dimitir por lo mal que lo hicieron en mayo, repiten la misma técnica", se quejaba Jorge García Castaño, el diputado más joven de IU.

La gente se arremolinaba en la sede ante la posibilidad, no esperada, de salir reforzados de estas elecciones. Pero no pudo ser. Era lo previsto. De hecho, el discurso estaba preparado para esa fuerte caída del PSOE y un ligero crecimiento de IU en porcentaje, aunque han perdido 1.500 votos. Se queda además sin el caramelo del nuevo diputado, aunque aún puede recuperarlo con los residentes ausentes. Los dirigentes de la federación culparon a los socialistas por no haber movilizado a su electorado.

Hasta hace poco más de un mes, ambos partidos se mostraron muy unidos frente a la catástrofe que supuso quedarse fuera del Gobierno de la Comunidad de Madrid por culpa de dos tránsfugas. Hasta que estalló la crisis por el control de Caja Madrid. El enfrentamiento se abrió desde entonces, tanto que el primer día de campaña Llamazares acusó al PSOE de haber gestionado mal la crisis de la asamblea por culpa de la "debilidad" de su candidato, Rafael Simancas. Las aguas se calmaron algo en los siguientes días, pero ayer, una vez consumada la derrota, las críticas contra el PSOE volvieron a los discursos. Llamazares dio el resultado de la federación por "muy bueno", y dijo que se sintió "poco acompañado" por los socialistas en esta campaña, por lo que les invitó a cambiar de actitud.

Los dirigentes hacían frente a una realidad incontestable. La federación tuvo en sus manos entrar con una importante representación en el Ejecutivo de Madrid, y ahora ha perdido cualquier oportunidad. IU tenía pactado ocuparse de Vivienda, su gran apuesta, y negociaba la posibilidad de hacerse con Educación. Nada de eso tendrá ya. No sólo. La recuperación en toda España de la federación, que viene de varias debacles electorales en la última etapa de Julio Anguita, pasaba por la victoria de la izquierda en Madrid. Luego llegaría, según los cálculos de Llamazares, la recuperación en Cataluña, donde ha renovado un acuerdo con Iniciativa-Verds roto en 1997. Sin gobernar en Madrid, el análisis de los resultados de IU el pasado mayo, que fue muy irregular, empeora en cuanto a cuota de poder, ya que perdió el Gobierno de Baleares, donde tenía dos consejerías, y ahora también el de Madrid, aunque en realidad sólo lo tuvo virtualmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003