Escandaloso, burdo, vergonzante. Los calificativos con los que el candidato de Izquierda Unida (IU) a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Fausto Fernández, definió ayer la manera de difundir los datos del recuento electoral revelaban su indignación. Su ira iba dirigida al Gobierno regional en funciones, del PP. Le acusó de haber hecho un recuento "a la medida" de los populares. Fernández exigió al PP que "escoja otro juego" para las noches electorales porque "las instituciones democráticas han sufrido bastante [por el caso Tamayo] como para que nos gasten bromitas como la de anoche [por el domingo]".
Para el cabeza de lista de IU, "cuando los encargados de velar por la confianza en el proceso democrático cambian el orden del recuento, muchos ciudadanos desconfían, y eso es un precedente fatal". Fernández sugirió, en conferencia de prensa, que pudo haber instrucciones para que los resultados de los lugares donde el PP suele sacar más del 50% de los votos fueran difundidos al final de la noche. Añadió, no obstante, que el modo de difundir el escrutinio no ha afectado a los resultados finales, que considera legítimos.
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, acusó a los populares de "abusar de los medios públicos para confundir a la opinión pública".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de octubre de 2003