De nuevo los partidos mayoritarios cierran los caminos del progreso a nuestra tierra, de nuevo uno determina (PP) y el otro asume (PSOE) dejar a Andalucía sin los servicios necesarios de transportes (AVE) adecuado para nuestra expansión económica. De nuevo el norte explota al sur arrebatándole el único medio que por única vez había superado los cálculos de ridiculización con que nos habían obsequiado nuestros "hermanos" catalanes.
Cuando Andalucía ha carecido de algo tan necesario como el agua, padeciendo enormes sequías, teniendo que perder cosechas, limitando la higiene de la población, arruinando nuestra agricultura y ganadería por falta de riegos, había regiones en el Estado que tiraban el agua al mar por excesos, ante la indiferencia del Gobierno de la nación.
Ahora, por temor a perder votos en el norte, nuestro sometido presidente Chaves se muerde la lengua antes que defender los intereses de nuestra tierra, que según dice representa, pero que una vez más nos demuestra quién marca las directrices del Gobierno andaluz.
Se han parado a pensar por un instante cuál habría sido la reacción de los presidentes de Cataluña o País Vasco si les quisieran quitar un solo vagón de su red de transporte.
La ambición política de los partidos gobernantes llegan al extremo de sacrificar las necesidades de nuestro pueblo por conseguir los votos de las regiones del norte, adelantan la terminación de proyectos, inauguran líneas sin seguridad de estabilidad, reducen trayecto con afán de protagonizar inauguraciones. Todo esto es la demostración del compromiso electoral del sistema político bipartidista en el que esta sumido este país.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de noviembre de 2003