El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, estima que las diferencias de criterio entre diversos dirigentes del PP responden "a una división evidente sobre política fiscal y otras materias" y, sobre todo, por "la falta de dirección política y falta de proyecto" del partido gobernante. Zapatero condena al fracaso la gira de Ibarretxe por Latinoamérica para explicar su plan y abrir embajadas.
Primero en Santiago de Chile y después en Montevideo, José Luis Rodríguez Zapatero puso de manifiesto "la división evidente en el PP sobre política fiscal" al conocer la desautorización del vicepresidente Rodrigo Rato a la intención del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, de subir los impuestos. A la división en materia económica -"no hay un proyecto claro, unos dicen que hay que bajar impuestos y otros los suben"- añadió la controversia desatada por el máximo dirigente del PP en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, que ha entrado en la campaña catalana comparando al nacionalismo catalán con el vasco, atribuyendo a los primeros planes idénticos a los que contiene el plan Ibarretxe. "Mayor Oreja ha estado muy desafortunado y debería rectificar".
El líder socialista estima que cada vez se aprecia con mayor nitidez "la falta de dirección política del PP", su falta de proyecto, agravado por "el liderazgo de silencio en los grandes temas". Se refería ayer Zapatero en Montevideo con esta alusión al candidato del PP a la presidencia, Mariano Rajoy, al que pidió que dejara de hablar de la intervención de Zapatero en el debate sobre Presupuestos, dado que él no subió a la tribuna "y no se sabe qué piensa ni sobre los presupuestos ni sobre nada", censuró Zapatero.
'Plan Ibarretxe'
En su gira, el líder socialista ha tenido ocasión ya de hablar sobre la situación política en España con el presidente de Chile, Ricardo Lagos, y anoche con el presidente de Uruguay, Jorge Batlle. Al menos con Lagos habló sobre el plan Ibarretxe toda vez que el lehendakari ha estado en este país dentro de una gira latinoamericana, para explicar su plan y vislumbrar las posibilidades de abrir delegaciones del País Vasco, a modo de embajadas. La acogida política y práctica que está teniendo Ibarretxe en estos países está siendo nula, según las opiniones oficiales que Zapatero está recogiendo. El líder del PSOE también ha hablado de estos asuntos con los embajadores en España, aunque el presidente de Chile prefirió hablar con el líder socialista a solas sin la presencia del embajador.
Zapatero se mostró ayer en Montevideo muy reservado respecto a estas conversaciones. "Espero que el intento de Ibarretxe de abrir delegaciones en Latinoamérica no prospere; también he trasladado a mis interlocutores mi opinión absolutamente contraria al plan Ibarretxe, pero tanto uno como otro asunto deben ser administrados por el Gobierno español, que es quien legítimamente tiene estas competencias".
El líder socialista, por otra parte, "sin que sirva de precedente" se mostró mucho más cercano al presidente del Gobierno de España, José María Aznar, sobre el reparto de poder en la UE, que lo que pretende el Gobierno alemán, tal y como ayer se puso de manifiesto en la cumbre hispano-alemana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de noviembre de 2003