Indignada y perpleja sigo por la actitud prepotente del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, gobernado por el PP, contra la banda de música local Julián Cerdán. Estos políticos, con un estilo de gobierno que recuerda a épocas pasadas, quieren hundir a una banda de música que tiene una trayectoria de 151 años de existencia y cuyos éxitos conseguidos son de sobra conocidos en Andalucía. Una banda formada por un gran número de jóvenes que quitan tiempo a sus estudios y amigos para ensayar y formarse en una actividad tan pacífica y noble como la musical, y que mantienen vivo uno de los pocos recursos culturales que le quedan a la ciudad.
No se comprende la política de este equipo de gobierno: Mientras el alcalde y sus concejales se suben los sueldos y contratan a dedo a numerosos familiares de políticos y amiguetes del PP, con el consiguiente despilfarro del dinero de los contribuyentes, a la banda no le paga la millonaria deuda que le debe, reflejada en los numerosos convenios firmados estos últimos años; no le ceden el terreno acordado en un pleno por unanimidad el pasado año para que la banda pueda construir la nueva y necesaria academia de ensayos, y despiden a su director del puesto de trabajo que ejercía en la Fundación Municipal de Cultura por defender a la banda, todo ello con el propósito de acabar con esta entidad musical.
Ante esta situación, los músicos se han visto en la necesidad de recoger firmas de personalidades del mundo de la cultura a nivel nacional para constituir una plataforma de apoyo a la banda de música y poder evitar este desastre.
Es lamentable que personas ignorantes, incultas y sin escrúpulos quieran aprovecharse del gobierno de turno que tienen para acabar de un plumazo con una asociación filarmónica de gran prestigio, y dar así un espaldarazo más al pueblo de Sanlúcar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003