El presidente de la Diputación General de Aragón (DGA), el socialista Marcelino Iglesias, dijo ayer en Alcarràs (Segrià) que desea fervientemente la victoria de Pasqual Maragall el próximo domingo para poder tener en la Generalitat "un aliado de verdad" en la batalla contra el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y el trasvase del Ebro, un proyecto que en su opinión constituye una amenaza para el desarrollo económico tanto de Aragón como de Cataluña. Iglesias, que participó en un acto electoral del candidato socialista por Lleida, Jordi Carbonell, con empresarios, regantes y cooperativistas de las dos comunidades autónomas, se congratuló de que la Generalitat haya decidido recurrir contra la forma en que el Gobierno del PP quiere acometer el PHN, pero recordó que el mismo se aprobó en el Parlamento español gracias a los votos de los nacionalistas catalanes.
El presidente aragonés afirmó: "Si Maragall es presidente de la Generalitat, nos entenderemos perfectamente" porque con los socialistas catalanes comparte una misma posición respecto al agua, que consiste en proponer otras soluciones para llevar agua a Valencia y Murcia que son "más rápidas y económicas" que las del PP.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003