Las últimas especuaciones sobre posibles pactos cruzados entre distintas fuerzas en Cataluña llevaron ayer al candidato del PP, Josep Piqué, a defender la opción de su partido porque es el "único que no engaña a nadie". Esto es, si pudiera, pactaría con CiU y entraría en el Gobierno. Claro que enseguida un empresario del Foro Tribuna Barcelona le aclaró que podía decir eso porque es casi imposible que gobierne.
Mientras los demás candidatos comienzan a hablar de forma indirecta de posibles pactos poselectorales, en los que ERC no se define, Piqué continúa con la línea recta que se marcó al principio de la campaña: él ofrece estabilidad, bajada de impuestos y un pacto claro con CiU si suman 68 diputados, entrando en el Gobierno y no apoyándolo desde fuera, como hasta ahora. Sólo Jaime Mayor Oreja, el líder del PP vasco, rompió esta línea sin estridencias.
Ayer, de nuevo entre empresarios, Piqué fue presentado como un hombre de quien el presidente del Gobierno, José María Aznar, "se enamoró a primera vista". Y el candidato, consciente de que sus años de presencia en el Gobierno del PP son una de sus mejores bazas, se dedicó a repetir, de forma mimética, el discurso que hace Aznar cada vez que viene a Barcelona.
Sobre todo la idea de que no tiene sentido plantearse reformas institucionales porque la economía catalana ha ido muy bien con el Estatuto y la Constitución y nadie sabe lo que podría pasar si se abre ese melón. El mimetismo de Piqué con Aznar llega al extremo de que el candidato utiliza los mismo ejemplos que su líder para todo. Aznar se quejó la semana pasada ante los pequeños empresarios de que, como decía Ortega y Gasset, España es el único país donde no sólo se discuten las opiniones, sino los números. Y comentó, muy en su estilo: "Si esto es un micrófono, es un micrófono, y no hay más discusión".
Desde entonces, casi cada día, Piqué repite, como alumno aplicado, ese mismo ejemplo que puso su jefe para explicar las mismas ideas y tratar de demostrar que los datos que ofrecen los nacionalistas son falsos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003