Juan Roig, presidente de Mercadona, desveló ayer en Valencia alguna de las consignas que cimentan su éxito como empresario: "Tratamos a los proveedores, trabajadores y clientes como nos gustaría que nos trataran a nosotros". Y aseguró que cuanto mejor trata a sus proveedores, trabajadores y clientes más dinero gana.
Roig participó en la presentación de un libro coordinado por Adela Cortina, que recoge una serie de conferencias y artículos sobre Ética de la empresa en la sociedad de la información y las comunicaciones bajo el título genérico Construir confianza, y compartió su particular visión sobre ética y empresa. "Las normas de juego que todos creemos que son justas constituyen la ética", dijo, un principio que identificó con el buen trato a los cuatro elementos que "mezclan los empresarios" para ofrecer un servicio: "Proveedores, trabajadores, clientes y financiación". "Buscamos la satisfacción del cliente... y la del capital, por supuesto", añadió. Para concluir que las "empresas que más se preocupan" por conjugar armónicamente esos cuatro elementos "son las que más dinero ganan". "Las empresas éticas son las que más éxito a largo plazo tienen", sintetizó.
Adela Cortina zanjó el debate entre Construir confianza, el lema que propuso el Foro de Davos cuando los movimientos anti globalización clamaban Otro mundo es posible, al recordar un principio básico del comercio: "Sin contratos no hay confianza".
Y Fernando Delgado, periodista, apuntó el peso de las empresas que manejan los "instrumentos de comunicación" en la tarea colectiva de "forjar confianza". "Hoy se habla igual cuando se informa que cuando se anuncia algo", lamentó, un proceder que sólo genera desconfianza. Y como contrapartida, recordó que la ética también redunda en el negocio de la comunicación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003