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De la Peña regresa al Espanyol

El club rectifica cuatro meses después de haber descartado al jugador

Solicitado por el Doha, estuvo a punto de seguir los pasos de Guardiola y Hierro en el remoto y exótico fútbol de Qatar. A continuación se sometió a una prueba para fichar por el Celtic de Glasgow y también lo pretendieron el Oporto y el Mallorca. Pero Iván de la Peña, finalmente, acabó ayer enfundado en la misma camiseta que lució la pasada temporada, la del Espanyol. El mismo club que el pasado mes de julio lo descartó, lo repesca ahora. Ni siquiera el funcionamiento deficiente de un equipo que bate todos sus récords negativos y que se reafirma como colista de la Liga con cinco puntos tras once jornadas, explica por qué donde el club dijo que nones, cuatro meses después firma la renovación de Lo Pelat. Que el máximo responsable de la comisión deportiva, Joan Collet, saliera ayer a la palestra para afirmar que Javier Clemente fue quien descartó a De la Peña y que ahora se han limitado a seguir las directrices del nuevo entrenador Luis Fernández, es algo que se contradice de plano con lo expuesto por el representante del jugador, Manel Ferrer, quien afirma que, el pasado verano, a Iván no se le valoró en la medida de las responsabilidades que se le demandaban. "Lo pasado, pasado está y es mejor no remover estos asuntos", zanjó después De la Peña.

El ir y venir del jugador cántabro, que el pasado mes de mayo cumplió 27 años, siempre ha creado controversia e inquietudes en el club blanquiazul. Ya la pasada temporada, cuando fue fichado, hubo división de opiniones. A pesar de su periplo en el Lazio, desde 1998 hasta 2002 y entremedias un año de cesión al Olímpico de Marsella, había en Montjuïc quien no olvidaba el pasado marcadamente culé de De la Peña. Su carga simbólica -es una de las cabezas visibles de la Quinta del Mini que amamantó Johan Cruyff-, no lo hacía demasiado grato a algunos fundamentalistas pericos. Pero finalmente el Espanyol, todavía con Juande Ramos como entrenador, lo fichó. Cuando aterrizó hace un año Javier Clemente, lo mantuvo en el equipo tanto como se lo permitieron las repetidas lesiones que sufrió. Acabó con un balance de 29 partidos disputados, 18 de ellos como titular. Y ahora, justamente ese pasado cruyffista, esa quinta que formó en el Mini y que se reunió de nuevo en Montjuïc junto a Òscar, Toni Velamazán y Roger, pasaportado este verano al Villarreal pero sustituido por Jordi Cruyff, es de la que se declara enamorado Luis Fernández.

De la Peña ha estado cuatro meses inactivo, sin equipo. Le faltará rodaje. Cuenta con la ventaja de que su regreso coincide con el parón liguero del próximo fin de semana y con el inicio de la concentración, ayer en Peralada (Girona), mediante la cual Luis Fernández desea conocer a fondo a la plantilla del Espanyol y trabajar de manera concienzuda en todos los aspectos, el táctico, el físico y el anímico. Como no hay mal que por bien no venga, el ostracismo, el no haber fichado por ningún equipo, le permitirá a De la Peña debutar con el Espanyol en cuanto esté listo, sin necesidad de esperar a que se reabra el mercado de fichajes en diciembre. Ello significa que, en teoría, podría reaparecer en el partido ante el Sevilla, el próximo día 23 en el estadio de Montjuïc.

De la Peña se ha entrenado por su cuenta durante los últimos meses. Añoraba ya el retorno a la actividad, a los entrenamientos en grupo y a los partidos. Así lo expresó él mismo ayer: "Tenía ganas de volver", afirmó, "estaba ya cansado de estar en casa con los enanos". Casado con Lorena Asensi, hija de Juan Manuel Asensi, ex jugador del Barça, fue padre por segunda vez hace sólo unas semanas.

Feliz y esperanzado a pesar de la complicada situación que atraviesa su equipo, De la Peña elaboró un mensaje optimista. "No vengo a salvar a nadie. Esto hay que sacarlo adelante entre todos: afición, club y jugadores. En el momento en que se ganen un par de partidos, la moral subirá y la cosa cambiará", sentenció. Acto seguido, emprendió rumbo a Peralada, mientras que en los despachos se reemprendía la actividad frenética en busca de nuevos refuerzos que revitalicen al Espanyol cuando se abra el mercado invernal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003