Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

A Ronaldinho sólo le para una lesión

El brasileño estará de baja cinco semanas y difícilmente jugará contra el Real Madrid

Ronaldinho difícilmente jugará el próximo 6 de diciembre contra el Madrid. La resonancia magnética a la que fue sometido ayer el jugador reveló una lesión más seria de la diagnosticada el domingo a pie de campo después de ser sustituido al cuarto de hora por Kluivert. El brasileño sufre una rotura parcial en la parte posterior del bíceps femoral de la pierna derecha que se estima de cinco centímetros. Puesto que se calcula una semana de recuperación por cada centímetro, Ronaldinho estará de baja unas cinco semanas y, consecuentemente, se perderá los partidos contra el Villarreal, Valladolid, Málaga, Panionios y, seguramente, contra el Madrid. "Si yo tuviera que aventurar algo", confesó el médico del club, Lluís Til, "diría que no podrá jugar el clásico del Camp Nou. Hay que ser muy cautelosos con las lesiones musculares, porque en caso de recaída se agravan. Hay que aguardar y seguir a diario la evolución de la lesión".

Frente al desánimo que causó entre el barcelonismo el resultado de las pruebas, el delantero esbozó su sonrisa eterna: "Por el dolor que sentía pensé que la lesión sería más grave. No pienso en plazos sino en ponerme bien, y yo normalmente soy de los que me recupero rápido". Hasta ahora, Ronaldinho sólo había sufrido una elongación en el músculo sartorio de la pierna derecha que le obligó a retirarse en la Copa contra el Gramanet, aunque no causó baja en ningún encuentro.

"Estoy 20 horas del día esperando para jugar 90 minutos", comenta Ronaldinho, y sus compañeros lo ratifican: "Es feliz con el balón. Un producto brasileño. Lleva el fútbol en la sangre". "Guarda un parecido con Romario, Ronaldo o Rivaldo", opina Unzue, preparador de los porteros; "pero tiene un plus: no se siente una estrella y no es egoísta. Pasa por ser un tipo normal, amigo de todos y sabe estar fuera del campo". "Hace piña con todos y nos contagia la alegría por el fútbol", insiste Ros, zaguero del filial. "Estoy seguro de que no le importaría jugar en el Miniestadi".

Ronaldinho no se cansa de jugar, al punto que ha disputado todos los partidos -ocho completos y en siete ha sido sustitudo- y ha marcado ocho de los 29 goles del equipo. Incluso en ocasiones, como en Anoeta, participó muy lastimado, ante lo cual decidió jugar a un sólo toque. "El gesto de querer continuar ante el Betis demuestra que asume su rol de líder", agrega Unzue. Paco Seirulo, el prepador físico, observa: "Ve el balón y parece que se lo come. Cada día se va al cuarto del gimnasio a jugar al frontón con la pelota para calentar". Y Ángel Mur, el masajista, reseña: "Calienta en el vestuario en calcetines con el balón. Es incansable. Y su optimismo y positivismo lo extiende al resto del grupo". "Ronaldinho siempre quiere estar y aporta algo más", concluye Rijkaard. "Tiene un don para hacer que la gente esté pendiente de él".

Los lamentos y el parte médico no evitaron que Ronaldinho, acompañado del vicepresidente Sandro Rosell, tuviera que viajar a Brasil, convocado para los partidos ante Perú y Uruguay, clasificatorios para el Mundial 2006, una decisión que ni siquiera el médico de Brasil entiende. Anoche, el doctor Runco mostró su sorpresa por ese viaje y aseguró que el jugador debería haberse quedado en Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003