Los resultados de British Airways, la mayor aerolínea europea, sufrieron una caída del 57% entre julio y septiembre de este año respecto a igual periodo del ejercicio anterior, tras llevar a cabo una reducción de sus tarifas para dar un impulso a la ventas. El beneficio antes de impuestos se redujo hasta 105 millones de libras esterlinas (unos 152 millones de euros). Además, la compañía anunció ayer la marcha de su presidente, Colin Marshall, en julio de 2004, que será sustituido por Martin Broughton, presidente de British American Tobacco.
Los resultados del segundo trimestre fiscal están por encima de lo esperado y las acciones de British Airways, que acumulan un avance del 65% desde enero, llegaron a subir más de un 3%. Sin embargo, cerraron con un alza del 0,7%. Entre julio y septiembre los ingresos cayeron un 5,8%, hasta 1.980 millones de libras (2.880 millones de euros).
El consejero delegado de la aerolínea, Rod Eddington, explicó que la compañía, que ha eliminado más de 12.000 empleos, ha simplificado su flota y ha adoptado las tácticas de venta de billetes de las empresas de bajo coste para hacer frente a esta competencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003