José Dirceo, ministro de la Casa Civil y hombre fuerte del Gobierno brasileño que preside Luiz Inácio Lula da Silva, sorprendió a numerosos empresarios, políticos, intelectuales y escritores en la clausura del IV Foro Iberoamericano -que se celebró a puerta cerrada el pasado fin de semana en Campos de Jordão, en el Estado de São Paulo- al abogar por una fuerte integración militar de América del Sur como prioridad de la política exterior de Brasil, según informó ayer el diario O Globo. Dirceo llegó a asegurar que, si América Latina no se une para ayudar a Colombia, "Estados Unidos la ocupará". "Y, si lo hace, nunca saldrá ya de allí, lo que significa que estará ocupando la Amazonia", agregó.
José Dirceo es, sin duda, el político que más influencia tiene sobre Lula. Durante la dictadura militar se entrenó como guerrillero en Cuba y es considerado una especie de virrey. "No es posible imaginarse el futuro de América Latina sin EE UU", subrayó, "pero tampoco es posible que EE UU continúe con la actual política hegemónica". Dirceo defendió un mayor poderío militar para América del Sur, además de la emisión de una moneda única, y afirmó que, aunque su propuesta pudiera sonar como "una herejía" en la región, no lo es para otras zonas del mundo.
Entre los asistentes al IV Foro Iberoamericano -entre los que figuraban los empresarios Carlos Slim, Roberto Civita, Jesús de Polanco, Juan Luis Cebrián, Gabriel Jaramillo, presidente del Banco Santander Central Hispano en México; los ex presidentes de España y Uruguay, Felipe González y Julio María Sanguinetti, respectivamente, y escritores como Carlos Fuentes-, Dirceo abjuró de su pasado guerrillero, que lo mantuvo durante ocho años en la clandestinidad: "La opción por la lucha armada fue una equivocación de nuestra generación".
Sobre Brasil, sorprendió al admitir que la infiltración del narcotráfico en toda la sociedad "ya es un hecho". Y dijo que quizá sea un grave error querer lanzar a los jóvenes a un mercado de trabajo que no existe, y que sería más provechoso que continúen más tiempo estudiando para que no se conviertan en mano de obra fácil para las mafias del narcotráfico.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003