Las autoridades brasileñas confirmaron ayer la muerte de ocho presos al derrumbarse el túnel por el que pretendían escapar de una cárcel de São Paulo el pasado domingo. "De los 87 presos que intentaron escapar de la Penitenciaría del Estado, ocho murieron, 48 fueron capturados y tenemos 31 no localizados", señaló una portavoz del departamento que controla el sistema penitenciario de São Paulo. Según la funcionaria, lo más probable es que los 31 "no localizados" hayan conseguido escapar, pues los bomberos y la Policía Militar sólo encontraron ocho cadáveres en el túnel, de 120 metros de extensión.
El accidente se produjo cuando una parte del túnel, que había sido cavado desde el exterior del presidio y estaba conectado con la red de alcantarillado, se desmoronó en momentos en que los reclusos estaban en su interior. La alerta sobre la fuga fue dada por vecinos de la cárcel quienes avisaron de que por una alcantarilla habían salido varios hombres cubiertos de barro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003