La sala Tis (Teatro Independiente Sur), un pequeño teatro alternativo del barrio de Lavapiés, ha sido una de las últimas víctimas de la confusión municipal a la hora de gestionar licencias de apertura y de funcionamiento para los escenarios de la capital. La semana pasada recibió la orden de cierre. Entre otros motivos se aludía que la sala ejerce su actividad "sin estar en posesión de las preceptivas licencias de apertura y/o funcionamiento". El municipio también hacía alusión a ruidos y molestias ocasionados a los vecinos. La sala Tis no es la única: la práctica totalidad de los teatros de Madrid funciona sin dichas licencias. De hecho, en junio quedó desierta una subvención porque ninguno de los teatros que aspiraban a ella las tenían. Esa subvención fue creada por el anterior equipo municipal, a iniciativa de la teniente de alcalde Mercedes de la Merced.
La subvención fue creada para solucionar otra situación que, a juicio de los empresarios teatrales, les perjudicaba gravemente: el Ayuntamiento cobraba a las salas el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) no anualmente, sino por representación. De este modo, había grandes almacenes que pagaban al municipio 500.000 pesetas mientras que existían teatros que debían abonar ocho o diez millones. Para las pequeñas salas, que hacen muchas representaciones a fin de amortizar gastos y dar salida a muchos trabajos de pequeños colectivos, suponía la ruina. Una de estas salas especialmente perjudicadas por esta política a la hora de aplicar el IAE es precisamente, la sala Tis, un teatro modesto aunque prestigioso debido a la calidad de su programación.
Obras hechas
Las obras que el Ayuntamiento solicitó a los responsables de Tis en 2002 para obtener los necesarios permisos que ahora el municipio reclama están hechas hace tiempo. Los ruidos y molestias, que en su día existieron, se han subsanado. Una prueba de esto último la aporta Laura González Diez, la vecina que denunció a la sala porque le llegaban humo y ruidos, que ayer tomó cartas en el asunto ante la nueva situación. Dicha vecina se personó en el Ayuntamiento para retirar la denuncia, ya que nadie había ido a comprobar cómo se había resuelto el asunto, y comunicó su decisión al gabinete de prensa del municipio y a la concejal de las Artes, Alicia Moreno.
A media mañana de ayer apareció por primera vez un técnico del Ayuntamiento para inspeccionar la salay reconoció a los responsables del teatro que le habían pasado el expediente esa misma mañana. "Horas antes se había puesto en contacto con nosotros Manuel Lagos, director de actividades culturales de la concejalía de las Artes, que nos informó que su postura es la de formalizar la vía del diálogo y que haría todo lo posible para agilizar el proceso", señaló Gonzalo Faura, uno de los responsables de la sala Tis. Desde el viernes se han recogido más de 1.500 firmas de apoyo a la sala, entre las que figuran vecinos, la Coordinadora Estatal de Salas Alternativas, la Unión de Actores y el PSOE.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003