No te olvides de tus oídos es el lema de la campaña para los problemas de audición, promovida por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF), cuyo objetivo es fomentar el hábito de acudir periódicamente al especialista. Unos 200.000 folletos informativos y 6.000 pósteres se han repartido por más de mil centros de atención primaria y consultas de ORL de todo el país. Según Carlos Cenjor, secretario general de la sociedad, más de la mitad de la población española no se ha sometido nunca a una revisión auditiva, cuando "las conductas preventivas y de detección precoz son fundamentales en el control de la sordera".
Más de tres millones de españoles mayores de 55 años sufre en algún grado problemas de audición y otros grupos de edades diferentes ven condicionada en parte su vida por esta causa. Los jóvenes empiezan a ser uno de los grupos más vulnerables por la constante exposición a ruidos ambientales de intensidad superior a 95 decibelios (discotecas, conciertos, música alta). Un hecho similar sucede con un millón de trabajadores expuestos en el ámbito laboral a niveles de más de 90 decibelios y otros tres millones expuestos a más de 85, cuando no se cumple la normativa vigente sobre protección auditiva.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte del progresivo incremento de la contaminación acústica y sus consecuencias sobre la salud. Según la OMS, Japón y España son los países más ruidosos del mundo. "Los problemas de audición generan gran sufrimiento en quienes los padecen, pues conducen a la incomunicación y al aislamiento social".
"La detección precoz", añade, "nos ayudará a controlar más fácilmente el problema. Debemos consultar en seguida cuando existe dificultad para entender una conversación y necesitamos que nos repitan las palabras, cuando tenemos que subir el volumen de la radio o la televisión, cuando no seguimos bien una conversación telefónica y cuando nos tienen que repetir las palabras", explica Cenjor. Otros signos de alerta son la dificultad de oír las voces de los niños, sentir aturdimiento por el ruido del tráfico y los zumbidos en el oído.
En el caso de los bebés, la detección precoz en los dos primeros años es fundamental para prevenir una futura discapacidad. Por iniciativa de la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusi, España es uno de los primeros países del mundo en practicar una sencilla prueba de audición a todos los recién nacidos, puesto que un bebé sordo diagnosticado y tratado precozmente puede oír.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003