Los trabajadores de Antena 3 atribuyeron ayer a "una caza de brujas" la elaboración de la lista de los 215 despedidos de la cadena privada, especialmente en el área de informativos, a cuyo cargo está Gloria Lomana. La dirección ofreció incrementar las indemnizaciones hasta 15.000 euros por persona (frente a los 3.000 fijados por la Dirección General de Trabajo) a cambio de un compromiso de paz social. El comité de empresa acordó no someter a la votación de la asamblea la convocatoria de una huelga indefinida a partir del próximo día 17 y planteó secundar la oferta económica. Aceptó "ceder al chantaje" de la dirección para que sus compañeros pudieran cobrar los 12.000 euros adicionales.
Un ambiente de desolación reinaba ayer entre los trabajadores de Antena 3. La lista de los 215 despedidos corría de mano en mano, aunque los afectados ya conocían su suerte. Ayer comenzaron a recibir los burofaxes remitidos por la dirección. Pero la mayoría se enteró de su despido durante el fin de semana por las llamadas telefónicas de sus jefes inmediatos o de los miembros del comité de empresa. Algunos incluso supieron que estaban despedidos al comprobar en el cajero automático un abono de 3.000 euros, más la indemnización correspondiente (30 días por año trabajado), en su cuenta corriente.
Rosa María Mateo, presentadora de la tercera edición de Antena 3 Noticias, se enteró el sábado por la llamada de una compañera. Tras afirmar que la directora de informativos le dejó ayer un mensaje en el móvil, se mostró muy crítica con los modos "improcedentes, impresentables y vergonzosos" utilizados para comunicar las bajas. La periodista relató que se había quedado "de piedra". Otro tanto le ocurrió a Marta Robles, de baja por su inminente maternidad. "Supongo que en este momento no les interesaba tenerme en plantilla", comentó a Europa Press.
En la sede madrileña de San Sebastián de los Reyes, unos 400 trabajadores se concentraron ayer por la mañana para protestar por los despidos. Con lágrimas en los ojos, atribuyeron a "motivaciones políticas" la salida de buena parte de los 57 redactores cuyos contratos han sido extinguidos.
Pablo Larrañeta, ex director de Espejo público, aseguró que "los despidos sólo se entienden desde una clave política". "El Gobierno del PP le ha devuelto el favor al grupo Planeta haciendo posible un expediente de regulación de empleo infumable". Larrañeta se enteró de su baja el sábado por la mañana, mientras se encontraba en la cadena perfilando la edición del pasado domingo. Al regresar no pudo entrar porque su tarjeta estaba desactivada. Como protesta, retiró la firma del programa, una actitud secundada por su equipo. Recordó que Espejo público es uno de los espacios de mayor audiencia y se preguntó "si un programa rentable no habrá despertado la codicia de alguien".
Otro de los afectados por los despidos, el reportero de guerra Carlos Hernández, afirmó que ayer a mediodía recibió el burofax en el que se le comunicaba su baja. "La empresa", dijo, "tiene derecho a despedir a los trabajadores. Es legal. Pero no considero digna la forma en que nos están tratando. Es una injusticia absoluta. Hemos sido represaliados en un marco de legalidad que ha propiciado el ministro Eduardo Zaplana".
Entre los despedidos figuran 57 de los 257 redactores, 5 operadores de cámaras, 6 de sonido, 7 realizadores, 11 secretarias, 3 personas de relaciones públicas y 4 directivos.
Tanto los trabajadores de redacción afectados por el expediente de regulación de empleo como los que han conservado su puesto de trabajo arremetieron contra la directora de informativos, Gloria Lomana. "Los despidos no se apoyan en causas profesionales. Ha sido una caza de brujas", comentaron.
Lomana accedió a la dirección de informativos en julio pasado, tras la salida de Javier Algarra. A su paso por Televisión Española, el PSOE pidió el amparo a la presidencia del Congreso de los Diputados por considerar que las crónicas parlamentarias de Lomana "violaban la neutralidad informativa" de la cadena pública al elogiar las intervenciones de José María Aznar y cuestionar el discurso del entonces líder socialista, Joaquín Almunia.
Para Izquierda Unida, tras los despidos se esconde "una purga política". El PSOE precisó que el objetivo del Gobierno ha sido controlar los informativos. La Bolsa acogió negativamente la resolución del expediente, y las acciones de Antena 3 cayeron ayer un 2,79%.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003