El actual ritmo de crecimiento urbanístico y demográfico de la Costa del Sol no está acompañado de la adecuada dotación de infraestructuras, de forma que existe ya un riesgo cierto de saturación de los recursos hidráulicos, del sistema de saneamiento y de determinados tramos de carreteras, según constata un estudio coordinado por el catedrático de Geografía Turística Enrique Navarro y editado por la Diputación de Málaga.
El informe, titulado ¿Puede seguir creciendo la Costa del Sol?, contempla que los recursos disponibles en la franja comprendida entre Torremolinos y Manilva serían suficientes para abastecer a una población de 1,2 millones de habitantes, cifra que ya está a punto de alcanzarse en algunos momentos de la temporada alta. Los datos estadísticos contenidos en el informe se remontan al año 1999, cuando ya se fijaba una carga demográfica punta superior a 800.000 personas, con una tasa de crecimiento del 28,8% en apenas tres años.
Si no hay una mejora de las infraestructuras, será imposible que la zona pueda llegar a los dos millones de habitantes, cuando hay estudios que incluso apuntan a que podrían alcanzarse los cuatro millones en el horizonte del 2015. Sencillamente "es imposible", dijo Navarro, quien identificó en el abastecimiento de agua el principal punto débil de la franja occidental de la Costa del Sol, de forma que estimó que bastaría un año de sequía para que surgieran problemas de suministro. Navarro recordó por ejemplo que el recrecimiento de la presa de La Concepción, principal pantano abastecedor de la zona, acumula ya seis años de retraso.
También corre un serio riesgo de saturación la red de saneamiento de agua, y no ya porque no esté concluida en su intergridad, sino porque depuradoras como las de Benalmádena o Fuengirola tratan cada año un caudal superior al de su capacidad técnica, lo que según Navarro provoca que no pueda producirse un grado de depuración correcto.
Además, ello tiene el agravante de perjudicar el principal recurso turístico de la costa, el mar, al que van a parar los vertidos de las aguas residuales.
La misma situación de agotamiento se detecta en infraestructuras de comunicaciones como la travesía de San Pedro de la N-340 o la ronda oeste de Málaga.
El estudio recoge además una encuesta en la que el 10% de los turistas muestran su disposición a buscar otros destinos por la masificación que sufre la Costa del Sol, mientras que otro 25% admite que haría lo mismo, aunque aún no perciben que exista una saturación insoportable.
El autor del estudio apostó ayer por la necesidad de abrir un amplio debate para definir el modelo de desarrollo necesario para garantizar un equilibrio, y por fórmulas de ordenación territorial que excedan a los ámbitos estrictamente municipales y a los planes locales de ordenación. "La Costa del Sol es una sola marca turística y debe ofrecer los mismos estándares en los distintos términos municipales", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003