Una sentencia del Juzgado número 2 de lo Social de Barcelona ha reconocido, por primera vez, la fatiga crónica como derivada de un accidente de trabajo y ha concedido la incapacidad permanente a una funcionaria del Ayuntamiento barcelonés.
Según informó ayer el colectivo de abogados Ronda, que defiende a la trabajadora, ha considerado como accidente laboral un caso de fatiga crónica provocado en 2000 por una intoxicación tras una fumigación con insecticidas de las instalaciones donde trabajaba la afectada.
La sentencia, que concede a la empleada A. N., de 52 años, el derecho a cobrar el 100% de la base reguladora de su salario, también reconoce que las personas con fatiga crónica o fibromialgia sufren "una debilidad extrema e insuperable que hace que las cosas más sencillas se conviertan en retos inalcanzables". Según el juez, la fatiga crónica "es una enfermedad establecida, de curso crónico, en la que no existe ningún tratamiento curativo descrito hasta la actualidad. El tratamiento sintomático y de apoyo inmunológico es, muchas veces, poco efectivo y por este motivo los síntomas permanecen y tienden a ser crónicos, con la invalidez del paciente". El Ayuntamiento ya había sido condenado por falta de medidas de seguridad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003