Leonardo Sciascia (1921-1989) es un ejemplo más de esa ya larga serie de creadores que muestran y demuestran en sus obras la universalidad de lo local. Vinculado desde su nacimiento hasta su muerte a Sicilia, Sciascia desarrolló la mayor parte de su obra de ficción en torno al trágico pasado y presente de su isla de origen, en el que la corrupción que acarrea la vinculación del poder político con la Mafia ha sido una constante. En 1974 publicó Todo
modo, la novela que podrá adquirir mañana por 2,95 euros al comprar EL PAÍS, adaptada poco después al cine por Pietro Germi. El recientemente fallecido Manuel Vázquez Montalbán escribió sobre el autor siciliano: "Mi afecto lector por Sciascia viene de antiguo, del descubrimiento de que aún quedaba en Europa un gran escritor político. Vertebrado por el racionalismo ilustrado, Sciascia denunciaba la esclerosis de la retina crítica y proponía una nueva mirada. La novela no es otra cosa que la propuesta de una mirada sobre la realidad reorganizada mediante las palabras". En 1978 publicó El caso
Moro, sus reflexiones sobre el secuestro y asesinato del líder democristiano. Un año después, en 1979, fue elegido eurodiputado y congresista italiano en las listas del Partido Radical.
Escándalos y corrupción
Cuando Leonardo Sciascia publica Todo modo es un escritor consagrado, uno de los intelectuales de referencia en Italia. El libro, una denuncia sin ambages de la connivencia entre el poder político, en particular el que ejerce la Democracia Cristiana, con la jerarquía católica y la Mafia, levantó sarpullidos. El autor se había inspirado en un suceso ocurrido en Sicilia en 1944, pero poco podía imaginar (o quizá no) la trama de corrupción que saltaría a los titulares de los principales periódicos italianos pocos años más tarde.
En marzo de 1981 comenzó el proceso contra la logia masónica Propaganda Dos, que bajo el control del empresario Licio Gelli se había convertido en una sociedad para conspirar y delinquir a los más altos niveles. En su seno se encontraban 30 generales, 38 diputados, 4 ministros, ex primeros ministros, jefes del espionaje italiano, redactores de diferentes medios de comunicación, ejecutivos de televisión, empresarios, banqueros, 58 profesores universitarios y 19 jueces. La logia fue vinculada con escándalos financieros y varios asesinatos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003