La Generalitat, por boca del consejero de Infraestructuras, José Ramón García Antón, reconoció ayer que es imposible establecer un plazo para que el AVE llegue a Valencia para el 2007. El consejero respondió en Castellón a preguntas de los miembros de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), cuyo presidente, Francisco Pons, le recordó que, cuando hay "voluntad política", se pueden llevar a cabo proyectos como ése.
El Consejero de Infraestructuras, José Ramón García Antón, hubo de contestar ayer a las insistentes peticiones de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) sobre las posibilidades de que el AVE Madrid-Valencia esté concluido en junio de 2007. "¿Qué tenemos que hacer?", preguntó el presidente de la AVE, Francisco Pons. El consejero no contestó pero sí explicó su interpretación sobre la posición del Ministerio de Fomento: "El ministerio no ha dicho que no vaya a estar en 2007 sino que no se compromete a dar una fecha cuando pueden surgir imponderables", sostuvo. "No es ningún trauma porque se está trabajando en ello". Sin embargo, el consejero hubo de escuchar cómo Pons le espetaba una comparación con el ex presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, como ejemplo. "Cuando hay voluntad política, se pueden desatascar las cosas, como Zaplana hizo con la autovía Madrid-Valencia", señaló.
En cualquier caso, para José Ramón García Antón, obras de la magnitud del tren de alta velocidad no permiten la fijación de plazos y aseguró: "No vamos a perder un solo día de trabajo para que el AVE llegue cuanto antes a la Comunidad Valenciana". El consejero aseguró que el ministerio trabaja "en la misma dirección" y argumentó su afirmación en el hecho de las continuas publicaciones de adjudicación de estudios y obras. En este momento, según señaló García Antón, existen más de 450 kilómetros sobre los que ya se están actuando con proyectos básicos o de ejecución "y hay que reconocer que se ha hecho en poco tiempo", mantuvo, ya que, hasta enero de 2001 no se fijó el trazado. "Hay que agradecer a Fomento la labor que está realizando", reiteró. "Se está trabajando a marchas forzadas", insistió, y dijo no entender "porqué se quiere convertir un éxito en algo a lo que a lo mejor no se puede llegar".
El consejero calificó de "clave" el momento por el que pasa la Comunidad Valenciana y sostuvo que la llegada de la alta velocidad obliga, además, al Gobierno Valenciano a mejorar el transporte metropolitano en todas las zonas de la Comunidad y a la mejora de las carreteras y el transporte público. Así, habló del plan director 2004-2010, para cuya ejecución la Generalitat ha previsto modelos de financiación mixta, en los que participará la iniciativa privada. Francisco Pons, que ayer presidió el pleno de la AVE en Castellón, transmitió la aceptación de los empresarios de este modelo y explicó que la Administración, en algunos casos, tiene planteamientos que van "más allá de sus posibilidades", por lo que, en ocasiones, es "necesario y conveniente" que el empresario y la empresa privada puedan "financiarlas a cambio de cobrar un tanto por ciento". Por su parte, García Antón indicó que "aunque hay dinero suficiente" para realizar las obras de infraestructuras, se podría adelantar la realización de las mismas con estos "peajes en sombra". "La riqueza que se genera con la aceleración de las obras es muy superior a los intereses que se tengan que pagar", sostuvo el consejero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003