Los enfermos afectados por la hepatitis C podrán acceder a percibir una pensión por invalidez permanente. Así lo anunció ayer Antonio Clemente, portavoz de Sanidad del Grupo Popular en las Cortes Valencianas, cuya comisión de Economía debate estos días las enmiendas presentadas por los diversos grupos al proyecto de presupuestos de la Generalitat para 2004.
Según explicó el diputado popular, la Consejería de Sanidad y el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) firmarán en breve un protocolo por el cual los ciudadanos afectados por la hepatitis C -que será considerada enfermedad profesional- podrán acceder a percibir la pensión por invalidez laboral permanente. Siempre, claro está, que así lo determine el tribunal correspondiente encargado de la evaluación de estas cuestiones. Clemente no pudo precisar cuándo se firmará ese protocolo y tampoco si el INSS tiene previsto extender esta prestación a enfermos de hepatitis C del resto del país.
Clemente hizo este anuncio tras rechazar en la comisión una enmienda del Grupo Socialista a los presupuestos de la Consejería de Sanidad para el año que viene en la que el principal partido de la oposición pedía que se consignaran nueve millones de euros para indemnizar a las personas afectadas por el brote de hepatitis C. Los socialistas habían criticado al PP por rechazar esa enmienda y Clemente contraatacó con ese anuncio que va más allá de lo que pedían.
El diputado popular recordó que el año pasado en el debate de presupuestos en las Cortes su grupo ya aprobó otra enmienda destinada a los enfermos de hepatitis C por la que se concedieron 12 millones de pesetas en ayudas. En este caso los destinatarios de las ayudas eran los ciudadanos que enfermaron de hepatitis C cuando estaban sometidos a tratamientos con anticoagulantes, como los que padecen afecciones cardiacas.
La asociación valenciana de enfermos de hepatitis negoció con el anterior presidente de la Generalitat y ahora ministro de Trabajo, Eduard Zaplana, la posibilidad de que los afectados pudieran percibir esta ayuda. En la Comunidad Valenciana se estima que hay entre 130.000 y 150.000 ciudadanos que padecen esta enfermedad, cuya prevalencia se sitúa en torno al 4% de la población. De ellos, unos 250 son los incluidos en el caso Maeso de contagio masivo de hepatitis C en los hospitales La Fe y Casa de la Salud de Valencia, en los que trabajaba el anestesista Juan Maeso y que está procesado. Alrededor de otros 500 ciudadanos que también enfermaron en esa época -el verano de 1997- quedaron fuera del caso que está en la actualidad en los tribunales de justicia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003