El vicepresidente primero y ministro de Economía, Rodrigo Rato, reclamó ayer más seguridad jurídica, transparencia en las normas comerciales y estabilidad política y macroeconómica en América Latina para atraer un mayor porcentaje de inversiones extranjeras. No es la primera vez que Rato insiste en este requisito para que la región obtenga una vía de financiación que le resulta indispensable. Tampoco es la primera vez que cuando se habla de seguridad jurídica se recuerda la pugna existente entre el actual Gobierno argentino y las empresas españolas por un reajuste de tarifas que, aunque estaba en los contratos, el presidente Néstor Kirchner se resiste a aprobar debido a la fuerte crisis económica y social sufrida por el país.
Las jornadas organizadas por el Instituto Elcano que empezaron ayer y culminan hoy se denominan La seguridad jurídica y las inversiones extranjeras en América Latina: el caso argentino. La polémica estaba servida. Rato hizo hincapié en la importancia de cumplir con lo pactado y en la transparencia, cumpliendo con su papel de ministro de un país que entre 1993 y 2002 destinó casi el 41% de sus inversiones a Latinoamérica, por un importe de 74.000 millones de euros, convirtiéndose en el segundo país del mundo inversor en la zona.
El Ejecutivo argentino, representado en las jornadas por el secretario de Coordinación del Ministerio de Economía, Leonardo Madcur, respondió que "si hubiese dejado que aumentaran las tarifas [en los términos en los que reclamaban las empresas] habría tres millones de pobres más en Argentina". Madcur dijo esto después de describir los terribles efectos de la crisis en la renta per cápita, el empleo y la situación en general de la mayoría de los argentinos. El secretario siguió el guión de Kirchner e insistió en que debe haber una "distribución equitativa de la crisis".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003