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OPINIÓN DEL LECTOR

Priman otros intereses

Son difíciles de entender las intenciones de la mayoría de nuestros políticos si no es bajo el prisma empresarial de los negocios que les ocupan. Es el cáncer que actualmente padece la clase política de este país, el mío, el nuestro, el de todos. La metástasis se va extendiendo hasta los ayuntamientos, municipios, y nosotros, impotentes, vamos sufriendo los efectos como los padece el afectado por esta enfermedad.

Parecería cierto suponer que los concejales y alcaldes debieran estar más cerca de los problemas que afectan a sus ciudadanos, aunque sólo fuera por la proximidad de éstos o por la menor dimensión de lo que gestionan. Parecería cierto suponer que son capaces de poner su gestión al servicio de los ciudadanos y que tienen como único objetivo el bien de éstos.

Collado-Villalba, municipio de la sierra de Madrid, se está convirtiendo, gracias a los politisarios o político-empresarios, en el multicentro-hipermercado de la zona. Cualquiera que viva en este pueblo (al menos eso era antes) se sentirá orgulloso de poder elegir, ya no las 24 mayonesas que encuentran en las estanterías del híper, sino en cuál de los super-mega-hipermercados va a realizar la compra. Frente a la urbanización Entresierras se encuentran a escasos 200 metros el uno del otro, dos de estos supermercados del consumo. En poco tiempo va a verse comprometida su existencia por uno nuevo, a escasos 50 metros, y más tarde otro más, también nuevo.

En los terrenos de lo que pronto será uno de ellos existe una parada de autobús de las líneas que comunican los pueblos aledaños con el centro de Madrid, a la que se accedía libremente y donde ha sido vallado el perímetro al comenzar las obras. No es posible su acceso si no es andando por la carretera y circulando a pocos centímetros de los coches. Como resultado de las excavaciones para preparar la cimentación, se ha encontrado agua en capas freáticas del subsuelo que no se ha recogido y actualmente se está extrayendo de forma natural manando directamente a la carretera. Las bajas temperaturas de esta época del año son responsables de convertir el agua en peligrosas capas de hielo. Coger el autobús en esta parada es lo más parecido a un capítulo de Al filo de lo imposible. ¿Es posible que el concejal de Urbanismo de Collado-Villalba no haya pensado, antes de comenzar las obras, en cómo van a acceder los cientos de personas que utilizan este servicio para poder desplazarse a sus lugares de trabajo diariamente? ¿Cuántos accidentes son necesarios para dar un acceso lógico y seguro a una parada de transporte?

Recientemente el concejal de Urbanismo de Collado-Villalba, de forma benévola, ha habilitado un camino-atajo para facilitar dicho acceso, no sin antes embadurnarse uno hasta la altura de los tobillos con el barro formado por la lluvia. Me temo que, después de mucho pensar, la solución será quitar la parada para trasladarla a otro lugar.

Parece ser que priman otros intereses más que los de los ciudadanos. Señores políticos, no somos fidelizados por ustedes por el número de supermercados o mayonesas que podemos elegir al realizar la compra del mes, sino por las infraestructuras que ponen a nuestra disposición a lo largo de su gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003