Los cinco ex ediles donostiarras de la ilegalizada Batasuna declararon ayer en el Juzgado de lo Penal de San Sebastián que desconocían el contenido literal de los carteles que exhibieron en el pleno del 25 de septiembre de 2002. El fiscal sostiene que mostraron uno que ponía "La Guardia Civil detiene a 18 donostiarras y los tortura", por lo que les acusa de un delito contra las instituciones del Estado y pide para cada uno una multa de 4.320 euros. La defensa solicita la absolución por falta de pruebas.
Los imputados explicaron que un comité de apoyo de su partido hizo los carteles y que ellos los cogieron del despacho sin leer su texto, aunque admitieron compartir su "filosofía". Su intención, indicaron, no era injuriar a la Guardia Civil, sino denunciar el "contexto político", en el que incluyeron la suspensión de Batasuna y la detención de 18 donostiarras que dijeron haber sufrido torturas. Ni el alcalde, Odón Elorza, ni el resto de los ediles que testificaron pudieron precisar el texto del cartel objeto de acusación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003