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Reportaje:EL AÑO EUROPEO DE LOS ALUMNOS CON DISCAPACIDAD

Unos amigos muy capaces

La Fundación La Caixa pone en marcha un programa virtual para acercar la vida cotidiana de los jóvenes discapacitados

El problema de este mundo es la falta de comunicación". Ésta es la tesis de Georgina Zamora, Jaume Domingo y Leticia Sanz. Estos tres jóvenes catalanes, que padecen discapacidad, han sido transformados, de la mano del diseñador Mariscal, en los personajes de Amigos Capaces, un programa de la red Educalia, de la Fundación La Caixa. A partir de un juego virtual destinado a alumnos de primaria y secundaria, los protagonistas cuentan sus experiencias personales y responden a las preguntas de los usuarios.

Georgina nació con una sordera profunda. A los 11 años le hicieron un implante coclear "y entonces cambió el mundo", explica. Para esta joven de 20 años, el problema a la hora de abordar las discapacidades es que "falta información, y entonces la gente no sabe cómo tratarte". En sus respuestas al programa de Educalia, Georgina escribe que "todo es más fácil si la gente habla claro, vocaliza y tiene paciencia". Fascinada con el lenguaje desde que empezó a oír un poco, Georgina adora los crucigramas, el juego de letras scrabble, y "sobre todo el programa de televisión Pasapalabra". Georgina se parte de risa al recordar que por teléfono su padre se despedía con "un petó" (un beso en catalán), "y yo entendía un mató" (un tipo de queso). Esta estudiante de fotografía insta a los jóvenes sordos que contactan con ella a dejarse atrapar por la lectura. Pero hay que esforzarse, porque "es difícil leer cuando tienes poco vocabulario hablando". Mientras habla con un sonido gutural y te mira atentamente los labios, Georgina vuelve a reírse al afirmar que "muchos piensan, por como hablo, que soy extranjera". Le encantan los boleros, aunque aún le cuesta entender las letras de las canciones, "pero se nota el sentimiento, y eso es otra forma de comunicarse". En sus respuestas, siempre subraya la necesidad de señales para los que no oyen: "Subtítulos en televisión o nombres de parada en los autobuses, como yo vi en Venecia".

Jaume, de 30 años, tiene síndrome de Down y trabaja desde hace 10 años en la mediateca de la Fundación La Caixa. "El problema es que la gente, en cuestiones de disminución, se mueve siempre en los tópicos, y cree que no puedes hacer nada", explica mientras atiende una de las preguntas del programa enviada por un alumno de bachillerato. Le apasiona ir al cine y es muy crítico con la sociedad, "porque cada vez hay más prohibiciones y te dicen todo el rato lo que puedes hacer y lo que no". Desde las páginas del proyecto de anima a los otros jóvenes "a ponerse un poco en el lugar de los demás, tener un poco de sentido común y ser menos egoístas".

Leticia Sanz está afectada de parálisis desde que hace 10 años sufrió un accidente de tráfico. Va en silla de ruedas. Ahora, con 25 años, es licenciada en Económicas por la Universidad Pompeu Fabra (UPF), "un sitio superbién adaptado, con rampas y ascensores, no como otros, donde ir es toda una película". También ha estudiado Administración de Empresas, tiene un master en Mercados Financieros, y actualmente está buscando trabajo. Como una de las protagonistas del programa, responde a las preguntas que le llegan de toda España, "que son muy variadas, desde cómo hemos adaptado mi casa hasta si salgo sola o cómo he superado lo del accidente". Sobre este último tema, Leticia siempre responde lo mismo: "Una es joven, pero no tonta, y desde el primer momento decidí no amargarme y tomármelo bien, si no me iba a morir de asco". Su discapacidad no ha sido impedimento para "hacer de todo": estudiar, viajar o salir con sus amigos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2003