Una de las fotografías que ilustran el libro de Antonio Volanova Los olvidados, sobre los exilados españoles en la Segunda Guerra Mundial (editorial Ruedo Ibérico, 1969), es una noticia aparecida en la primera página del diario francés Aujourd'hui, cuando Francia ya había caído en poder alemán.
Traducida, dice así: "Veintitrés terroristas han sido condenados a muerte por la corte marcial alemana de París".
Eran 23 españoles, miembros de la Resistencia francesa. Para el Gobierno nazi, los ciudadanos -franceses o no- que luchaban contra la invasión de Francia por el ejército ario eran terroristas; para la Resistencia, esos mismos hombres eran héroes.
Hoy, los Gobiernos que han invadido Irak llaman terroristas a los ciudadanos -iraquíes o no- que luchan contra las tropas ocupantes; en cambio, el movimiento de resistencia iraquí los considera héroes.
No pretendo establecer ningún paralelismo histórico, evidentemente, pero sí denunciar la manipulación y el uso partidista e interesado que los Gobiernos de los países implicados en esta guerra de motivos inventados hacen de la palabra terrorismo.
Ni los nuestros, cada vez que matan, ajustician; ni los suyos, siempre que lo hacen, asesinan.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2003