La explanada que une el estadio Santiago Bernabéu y el paseo de la Castellana se convirtió ayer por la mañana en una sorprendente pista de 80 metros de longitud y 20 de alto para saltos de esquí y de snowboard. Una conocida compañía de teléfonos patrocinó el espectáculo, presenciado por miles de personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de diciembre de 2003