El PSOE asegura en su programa, elaborado por la responsable de Políticas Migratorias, Consuelo Rumí, junto al portavoz Jesús Caldera y al técnico Antonio Hernando, que su propuesta se aleja tanto de la "ilusión perversa de las puertas abiertas" como de la falsa e inconveniente apelación a las restricciones. Los socialistas proponen crear oficinas de contratación en los países de origen de los inmigrantes para evaluar la necesidad de los contingentes de selección, intermediación y contratación en origen.
- Agencia de Migraciones. Aglutinará las competencias que ahora tienen los ministerios de Trabajo, Interior, Exteriores y Sanidad.
- Reducción de plazos. El permiso de trabajo y de residencia con oferta previa se resolverá en un plazo máximo de 45 días, si tuviera que contemplarse la situación nacional de empleo; de 30 días si se está exento de este requisito y de 60 para el resto de los casos. Se amplirá el visado de búsqueda de trabajo con una duración mayor al visado de turistas y se creará la figura del "trabajador invitado" para que resida con periodos limitados. Se combatirá la explotación laboral y la economía sumergida con fiscales especializados en la materia. Los ayuntamientos con un 7% de población inmigrante tendrán planes de choque para hacer frente a las necesidades de integración de todo tipo como educación, sanidad y vivienda.
- La Administración. Se creará una agencia estatal de evaluación de la Calidad y los Servicios públicos. Las Administraciones tienen la obligación de elaborar un catálogo que indique los servicios que prestan y los plazos de resolución. La colaboración entre Administraciones se potenciará con "los préstamos de servicios y de personal". El PSOE se compromete a mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios con nuevos sistemas de acceso al empleo, procedimientos de promoción y nuevos sistemas retributivos acordes con el mérito, la capacidad, la formación y la calidad del trabajo desarrollado. Los empleados públicos percibirán dos pagas extraordinarias íntegras, y no como ahora que son parciales.
- Debates de candidatos. De todas estas materias quisiera debatir el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el candidato del PP, Mariano Rajopy y así lo ha solicitado por carta el responsable de acción electoral del PSOE, José Blanco, al director de campaña del PP, Gabriel Elorriaga. Desde luego, en TVE o en su defecto donde él quiera. Elorriaga de momento cree que es "prematuro" hablar de ese asunto, pero lo cierto es que el PP se niega a hacer debates desde hace diez años. Blanco insiste en que es un derecho de los ciudadanos y por eso ha incluido en el programa electoral una reforma legal para que sean obligatorios los debates entre candidatos en los medios de comunicación públicos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de diciembre de 2003