El Gobierno regional, presidido por Esperanza Aguirre, del PP, tiene previsto conceder ayudas a los colegios públicos para "promover" el uso de uniformes entre sus escolares, según informó ayer El Mundo. El consejero de Educación, Luis Peral, considera que la utilización de uniformes "es positiva porque refuerza la igualdad y evita discriminaciones por motivos sociales o económicos".
"Los chavales están sometidos a un bombardeo publicitario constante para que adquieran determinadas ropas o zapatillas y con el uniforme se evita que se sientan discriminados frente a los compañeros de mayores posibilidades económicas", añade el consejero y puntualiza que ahora hay ya 13 centros públicos, con un total de 7.200 alumnos, que utilizan uniforme. "Lo nuevo es que vamos a conceder ayudas para la adquisición de dichas prendas a los centros cuyo consejo escolar lo decida así. Nosotros no vamos a decir a ningún colegio lo que tiene que hacer, los que deseen incorporar el uniforme tendrán ayudas para ello y los que no seguirán como hasta ahora", concluye Peral.
Adolfo Navarro, diputado regional del PSOE en temas educativos, explica que a su grupo el uso del uniforme no le parece mal, pero lo considera "una cuestión secundaria, de la que debe ocuparse el consejo escolar de cada centro". "Nos sorprende que el Gobierno regional saque ahora este tema cuando tenemos una tasa de fracaso escolar que supera en diez puntos la media europea y 1.500 alumnos estudiando en barracones. El Ejecutivo de Esperanza Aguirre lleva dos meses sin proponer ninguna medida nueva en cuestiones educativas y ahora nos sale con esto", apostilla.
El portavoz regional de educación de Izquierda Unida, Jorge García, tacha de "despilfarro" la propuesta de la consejería de subvencionar el uso de uniformes. "La red educativa pública tiene enormes carencias y, por tanto, es evidente que las prioridades en la asignación de recurso públicos deben ser otras", argumenta. "Antes que en uniformes, el dinero público debe destinarse a cubrir necesidades objetivas como la gratuidad de los libros de texto, el mantenimiento y la construcción de infraestructuras y la atención a los alumnos con necesidades educativas especiales", concluye García.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de enero de 2004