Estimado señor Chaves, sé que lo que voy a contar es difícil de creer, pero por increíble que parezca es lo que está pasando con el concurso-oposición de la Junta de Andalucía al que me presenté y aprobé.
El 7 de abril de 2001 se publica en el BOJA la oferta de empleo público de ese año en la que se incluyen 150 plazas para el Cuerpo Superior Facultativo de Instituciones Sanitarias en la Especialidad Farmacia. Aproximadamente un año después, 10 de marzo de 2002, tiene lugar el examen. A partir de entonces comienza una espera, tan larga como injustificada, y que sólo se entiende desde la desidia de los responsables implicados en su resolución. ¡Nueve meses! tardan en sacar el listado provisional de aspirantes admitidos (5 de diciembre de 2002), ¡siete meses más! para el primer listado definitivo (25 de junio de 2003), sí y digo bien primer, porque incomprensiblemente hay equivocaciones y cuando ya esperábamos que nos dieran nuestros destinos para empezar a trabajar por esta Andalucía imparable, sale un segundo listado definitivo ¡cinco meses! después del primero (19 de noviembre de 2003)...Y así seguimos, esperando... En marzo de este año se cumplirán dos años desde que realicé el examen de estas oposiciones. ¿No le parece poco ético jugar así con el tiempo y la vida de algunos de sus conciudadanos andaluces? Señor Chaves, ahora que hay elecciones autonómicas, si vuelve a salir elegido, ¿qué le parecería estar dos años de su legislatura sin tomar posesión de su cargo y, consecuentemente, sin sueldo? Pues eso es precisamente lo que yo entiendo que se está haciendo con nosotros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004