El vandalismo sale caro a los ayuntamientos, que cada año tienen que dedicar un pico de su presupuesto para reponer farolas, papeleras o marquesinas que son destrozadas, algo que ocurre con especial crudeza los fines de semana. Los ayuntamientos saben que poco se puede hacer para evitar estos actos de gamberrismo, que en las capitales supuso el año pasado un gasto de unos tres millones de euros. El Ayuntamiento de Cádiz ha tenido que crear un equipo específico para la reparación de estos desperfectos. Los ayuntamientos de Málaga y Almería son los únicos que no han facilitado de forma detallada los gastos que tuvieron el año pasado en la reposición del mobiliario urbano.
- ALMERÍA. El área de Mantenimiento no computa las piezas de mobiliario urbano que dejan de prestar servicio por actos vandálicos. "Si se rompe algo, se repone", indican desde el área. La única estrategia ante los destrozos consiste en colocar las piezas "más baratas" en aquellos lugares donde más las rompen. De este modo, si una papelera oscila entre los 120 y los 840 euros, es seguro que el barrio de El Puche, uno de los barrios más degradados de la ciudad, tendrá más de las primeras que de las segundas. La concejalía admite no tener solución ante el problema. Y, aunque no registran las piezas destrozadas, sí guardan una clasificación de las que más se rompen. Por riguroso orden: papeleras, contenedores, farolas y bancos. Entre los bancos, los de hormigón son los más destrozados en la capital. "Eso demuestra que cuando quieren romper algo, lo rompen. Lo único es que les cuesta más trabajo", aseguran desde Mantenimiento.
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- CÁDIZ. Los destrozos causados por actos vandálicos en el mobiliario urbano y en las plazas públicas costaron al Ayuntamiento gaditano más de 756.000 euros en 2003. La lista de daños ha desbordado a la Delegación de Infraestructuras, que ha creado un equipo específico de operarios de obras para el arreglo de estos desperfectos. Los actos vandálicos se cebaron con bancos y zonas de ocio infantiles de las plazas públicas y con los contenedores de basura.
Los daños se reparten en dos zonas de la ciudad. En primavera y verano, se localizan en las plazas de Puerta Tierra y en el paseo marítimo. Otra zona donde se producen numerosos actos vandálicos es la nueva avenida Juan Carlos I, inaugurada hace menos de un año. En otoño e invierno, los destrozos se asocian a la movida juvenil en el casco antiguo de Cádiz.
Los técnicos municipales han saludado la reducción en el número de pintadas que ensucian las fachadas de edificios, estatuas y monumentos históricos. El Ayuntamiento ha acordado aumentar la cuantía de las sanciones por daños en actos vandálicos con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros.
- CÓRDOBA. La mayoría de actos vandálicos contra el mobiliario urbano repercute en bancos, farolas, papeleras rotas o tiradas o incluso los pequeños árboles que el Ayuntamiento planta y que la gente se lleva. El Consistorio no ha realizado aún una valoración económica de los gastos que estos destrozos han ocasionado en 2003. Sí existe una valoración acerca de los 250 actos vandálicos que se registraron contra los semáforos de la ciudad: 25.348 euros.
- GRANADA. La reparación de los daños ocasionados se come el 10% del presupuesto del área de mantenimiento. Fuentes de este departamento señalan que el gasto en 2003 es difícil de cuantificar pero que ronda los 90.000 euros. Alegan que el cambio de corporación municipal en mayo dificulta el cálculo exacto. El Ayuntamiento asegura que el mobiliario más dañado son, por este orden, las marquesinas de las paradas de autobús, las papeleras y las farolas. Las marquesinas aparecen a menudo abiertas o rotas en la zona del campus universitario, donde algunos estudiantes acuden de noche a robar los carteles de las marquesinas.
- HUELVA. La Concejalía de Infraestructuras y Servicios Municipales tuvo que gastar 60.000 euros en 2003 para reparar los desperfectos causados por el vandalismo. El mobiliario urbano más afectado fueron las papeleras, de las que han tenido que reponerse un total de 240, seguidas de contenedores y bancos públicos. Los bomberos realizaron el pasado año un total de 543 actuaciones de madrugada, entre otras cosas para apagar el fuego de los contenedores provocado de forma intencionada y ubicados normalmente en la zona de la movida. La mayoría de los actos de gamberrismo se produce los fines de semana y en las zonas de movida.
- JAÉN. El Ayuntamiento destinó el año pasado 280.000 euros a la reparación de la infraestructura urbana deteriorada por el vandalismo, aunque sólo en torno al 30% (84.000 euros) se destinó a la reposición de mobiliario urbano propiamente dicho. Farolas, papeleras y, sobre todo, contenedores son los elementos más afectados por el vandalismo. En Jaén, la zona con mayor deterioro urbano es el norte de la capital, en las inmediaciones de la estación de Renfe, convertida los jueves y fines de semana en epicentro de la movida juvenil.
- MÁLAGA. El área de Medio Ambiente no dispone de datos pormenorizados del coste que ha supuesto para las arcas municipales la renovación del mobiliario urbano afectado por actos vandálicos. Desde la concejalía de Medio Ambiente se asegura que 2003 ha sido un año relativamente tranquilo en este aspecto y que los daños originados han sido escasos, limitándose a la rotura de papeleras o bancos de los nuevos parques inaugurados en varias zonas de la capital o en la quema de contenedores durante la huelga que secundó el servicio de limpieza municipal.
Información elaborada por M. J. López Díaz, F. P. Monguió, A. Chaves, R. Méndez, L. Vallellano, G. Donaire y S. Mellado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004