Cerca de 1.600 personas, la más joven una niña de cuatro años, participaron ayer en la 26ª edición de la Marcha Beret. La cifra no es un récord de participación puesto que es inferior a las 1.700 que habían acudido a la edición del pasado año, a pesar de que el mal tiempo obligó finalmente a anularla. Ayer, sin embargo, en la estación de Baqueira-Beret lucía un día espléndido con grandes grosores de nieve de muy buena calidad para la práctica del esquí. La Marcha Beret es una carrera de esquí de fondo, de 10, 20 y 30 kilómetros, que copia en este año el sistema de cronometraje que se utiliza en las carreras populares de atletismo, en las que se distribuye a cada esquiador un dispositivo que registra el tiempo invertido. Este ingenio se lo colocaron en la bota los participantes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004