El abogado e historiador Hugo O'Donnell y Duque de Estrada leyó ayer su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, en el que evocó y reivindicó la figura del primer marqués de la Victoria, un personaje, a su juicio, "injustamente silenciado en la reforma de la Armada del siglo XVIII". O'Donnell, comandante de marina y especialista en Historia Naval, glosó la figura de Juan Navarro (1687-1771), nacido en Mesina en el seno de una familia española de Viana, que se inició en la carrera militar joven y que llegó a ser "el más completo de los marinos de su época, en cuya persona coincidían el prestigio, el éxito militar, el saber y la experiencia".
"Es una persona poco conocida, pero a mi entender ello se debe a que no se le escuchó en su momento, y, sin embargo, a mí me ayudó mucho a llenar lagunas sobre el siglo XVIII", explicó el nuevo académico, que comenzó su alocución recordando a su antecesor en la Academia, el historiador de la Lengua Rafael Lapesa, "auténtico maestro para sus contemporáneos". "De cuya sabiduría", añadió, "me beneficié y sigo beneficiándome". De Navarro, que llegó a gobernador militar de la Armada y que antes obtuvo el título de marqués de la Victoria por haber sabido resistir el embate de la flota inglesa en la batalla de Tolón, en 1744, dijo O'Donnell que "dejó una producción científica y literaria enorme, pero la mayor parte de ella permaneció inédita". "En su época se habló mucho de próceres como el marqués de la Ensenada o el mismo Jorge Juan, pero este hombre nos muestra otros estados de opinión, como el que él representa, que daban otras soluciones a los problemas de la Armada: carencia de medios, de personal, etcétera", apuntó el nuevo académico, de 55 años, conde de Lucerna y marqués de Altamira.
O'Donnell, autor de títulos como La fuerza de desembarco de la Gran Armada (1989) o El mapamundi de Juan de la Cosa (1992), fue elegido para esta plaza en junio pasado, con el aval de Antonio Rumeu de Armas, Vicente Palacio Atard y Faustino Menéndez Pidal. Su discurso de ingreso fue contestado por Carmen Iglesias.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004