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Reportaje:

Un maratón muy popular

2.145 corredores disputan en Valencia una prueba con tirón entre los aficionados a la carrera

Dicen que al maratón de Valencia le falta un empujoncito para entrar a formar parte del abanico de grandes maratones mundiales: Londres, Nueva York, París, de las numerosas pruebas japonesas. Lo dice, por ejemplo, Abel Antón, ex campeón del mundo de la especialidad, ya retirado. Antón compartió el pasado viernes un rato de su tiempo con un grupo de periodistas. Por el antiguo cauce del río Turia, el hombre que prestigiara a los maratonianos españoles junto con Martín Fiz, corrió media hora junto a nueve periodistas deportivos de distintos medios. Antón habló de alimentación, de respiración ("corriendo hay que inspirar y expirar por la boca, pero tampoco hay que obsesionarse"), de su vida ("ahora es cuando estoy disfrutando de veras de la carrera a pie. La competición era un sacrificio") y del maratón de Valencia. "Es una maravilla, llano, rápido y con buen tiempo. Ideal para hacer una gran marca. La pega es que le falta dinero para atraer a los mejores, pero todo llegará".

El maratón de Valencia hace tiempo que se consolidó como una de las pruebas más interesantes del calendario para el corredor popular. El número de participantes, 2.145, habla por sí solo. Ayer ganaron el keniano Eric Kiptoon (2h 14m 32s) y la lituana Zivile Balciunaite (2h 15m 03s), dos jornaleros de la carrera a pie.

Al maratón de Valencia le hace falta un empujoncito. Pero esto cuesta un dineral: cualquiera de los grandes, un Abel Antón de los de ahora, costaría entre 60.000 y 200.000 euros. Y habría que contratar a tres o cuatro. Éstos garantizarían una buena marca que prestigiaría la prueba. Eso viene a decir Antón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004