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Entrevista:ANTONIO DE FELIPE | Artista plástico

"Ha habido un ensañamiento brutal conmigo"

Antonio de Felipe empezó haciendo pop cuando ya nadie lo hacía y era éste un estilo absolutamente desprestigiado. Pese a ello encontró su sitio en esa contracorriente y de ella ha hecho su santo y seña. Hoy su obra no sólo está en restringidas colecciones sino también en las portadas de Tentaciones, en las películas de Pedro Almodóvar o en series televisivas como Aquí no hay quien viva y Un paso adelante. En Valencia ha sido protagonista de una sonora polémica coincidiendo con la exposición Cinemaspop, colgada en la Sala Parpalló del Muvim, después que el IVAM adquiriese una serie de marilyns, algunas de las cuales estuvieron recientemente expuestas en la County Hall Gallery de Londres en una exposición colectiva de homenaje a la actriz junto a obras de Andy Warhol, Peter Blake, Bert Stern o Henri Cartier-Bresson.

"Está mal que lo diga, pero es que a la gente le gusta mi obra"

"Me han utilizado para hacer daño a otras personas, y eso me ha dolido"

Pregunta. Parece que van a por usted.

Respuesta. Lo que ocurre es que en Valencia el tema estaba muy revuelto. Ha sido llegar yo aquí y montarse una revolución. He venido con la mejor de las intenciones, porque me apetecía mucho volver con esta exposición que estaba programada hace más de dos años. Para mí era especial y la he mimado hasta el más mínimo detalle. He reunido piezas que estaban en colecciones particulares y he intentado que todo estuviera perfecto.

P. El día que anunció en rueda de prensa la exposición lloró porque iba a mostrarla por fin en Valencia. ¿Ha sentido necesidad de llorar después por lo que ha ocurrido?

R. No, pero ha habido un ensañamiento brutal conmigo. Me han utilizado para hacer daño a otras personas, y eso me ha dolido. También es cierto que cuando las críticas se hacen desde la intolerancia y la falta de respeto hacia los demás carecen de valor.

P. La Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana le ha calificado como uno de los peores artistas valencianos.

R. La manera tan ruín y tan rastrera como lo ha hecho hace que se descalifique. Hay dos cosas que quiero puntualizar. Si en alguna cosa ha coincidido la crítica en todas partes es que mi obra técnicamente está resuelta de una manera muy correcta. Y si algo me sobra es imaginación e ingenio. Por eso me resulta más increíble que me hayan atacado por ahí. No sé si soy el mejor, por supuesto, pero desde luego el peor tampoco. Cada artista es como es e intenta ganarse la vida como puede. Lo que este gremio no soporta es que yo haya triunfado pese a ellos. Fui un billete de lotería premiado con el Gordo que pasó por sus narices y ninguno supo verlo. En cambio, fue un galerista alemán [Thomas Levi], con 30 años de experiencia y con más criterio que ellos, quien apostó por mí y quien me lleva con lo mejor del pop internacional. Me parece caciquismo local y yo, afortunadamente, estoy en una onda mucho más positiva.

P. ¿Se esperaba una reacción tan ácida en su propia tierra?

R. Sabía que iba a tener las críticas que no he tenido en otros sitios, porque iba a despertar ciertas envidias, pero no me las esperaba con tan mal estilo.

P. La compra del IVAM ha sido el detonante.

R. Creo mucho en mí y en mi obra. Soy un artista que está funcionando en el mundo, el IVAM se ha interesa por mi obra y estoy encantado y satisfecho. La serie de marilyns adquirida por el IVAM es una obra muy importante, quizá la mejor pieza de la exposición, y me encanta estar representado en el museo de esa manera.

P. ¿La compró el director del IVAM o el consejero de Cultura?

R. A mí me llamó Kosme de Barañano, quien conocía mi obra y además conoce la colección del gurú del arte contemporáneo en Valencia, Guillermo Caballero de Luján, que es mi coleccionista más importante aquí. Me dijo que el IVAM estaba interesado en adquirir obras mías y le acompañé a la exposición. Yo sólo he hablado con él y no con otras personas. Si hay más, lo desconozco.

P. ¿No le ha perjudicado que el presidente de la Generalitat le llamara "mi pintor"?

R. Ése fue un arranque de emotividad. Él vivió mi fenómeno desde Madrid, donde hubo mucha más promoción que aquí, y le dolió un poco que Valencia no me tratase igual.

P. La secretaria de cultura del PSPV-PSOE, Isabel Escudero, calificó de sospechosa esta compra.

R. Eso me produce risa. A esta señora le diría que Joaquín Almunia es súper fan mío. Yo trato con personas y su militancia política me parece un aspecto secundario. Si al presidente de la Generalitat le gusta mi obra, estoy encantado. También he hecho cosas institucionales para el PSOE. Los artistas nos podemos permitir el lujo de estar por encima de esas historias. Entre mis clientes hay gente de todo tipo y color. Altos políticos del PSOE y del PP, empresarios, artistas, directores de cine,... Soy un artista que ha trabajado mucho y que ha vendido mucho. El arte está por encima de las políticas: mi política es mi arte.

P. También se le acusa de hacer un arte fácil.

R. El hecho de que una obra conecte con el público no significa que sea una mala obra, como algunos quieren simplificar. A lo mejor quien lo dice es que tiene un concepto equivocado de lo que es bueno y de lo que no lo es. Llevo pintados miles de cuadros y vendidos muchos centenares: no todo el mundo puede estar equivocado.

P. ¿El hecho de que se vendan cosas suyas en tiendas de decoración favorece ese juicio?

R. No, lo que se venden son reproducciones de mis obras. Igual que se venden de Andy Warhol. Son carteles, pero no originales ni serigrafías. Me parece una manera maravillosa de que mi obra llegue a la gente sin poder adquisitivo Son las reproducciones que salen el las series de televisión. Está mal que lo diga, pero es que a la gente le gusta mi obra.

P. ¿Le trata mejor el público que la crítica?

R. No voy a ser injusto: ha habido críticas excelentes de mi trabajo. Recientemente, en Hamburgo. De todos modos, las críticas demasiado duras y demasiado buenas hay que ponerlas en cuarentena. Lo único que intento es hacer las cosas lo mejor posible. Es cierto que el público con esta exposición ha tenido un comportamiento totalmente contrario al de quienes han promovido este revuelo. Está siendo un enorme éxito de visitas y lo que me dicen todos es que les encanta. Voy poco por la exposición, pero siempre que he ido ha habido gente que me ha reconocido y me ha dado las gracias por los cuadros. Por otra parte, siempre ha sido así en todos los sitios. De hecho, la exposición ha tenido tanto éxito que se ha prorrogado hasta después de Fallas. Al final las aguas vuelven a su cauce y el tiempo nos pone a cada uno donde nos merecemos. Si preguntásemos a gente de fuera por artistas valencianos, no reconocerían más de dos o tres nombres. Y uno de ellos es el mío.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004