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Entrevista:DAVID BARRUFET | Capitán de la selección nacional | BALONMANO | Alemania, campeona de Europa; España, décima

"Echo en falta un punto de mala leche"

Capitán de la selección española, David Barrufet, de 33 años, es el jugador más carismático de los que acudieron al Campeonato de Europa de Eslovenia. Lleva 165 internacionalidades y ha participado en todos los grandes éxitos: las tres medallas europeas y las dos olímpicas. El portero del Barcelona ha sido uno de los pocos jugadores que han salido bien parados de un torneo en el que España ha sufrido una de sus peores decepciones: décima, el peor puesto desde el undécimo del Mundial de Japón en 1995.

Pregunta. ¿Qué ha ocurrido en este Europeo?

Respuesta. El escándalo y el punto que nos quitaron en el primer partido, contra Croacia, dejó al equipo encallado. Había gente muy joven y la responsabilidad pesó en exceso. No es lo mismo jugar la Supercopa que un Europeo. Estuvimos bien ante Croacia, pero allí se acabó la fuerza. La gente joven no ha sabido reaccionar y ha arrastrado a todo el equipo.

P. ¿Cree que tiene futuro esta selección?

R. Estoy convencido. Pero está claro que en este Europeo el grupo se ha atascado. Es evidente que faltó experiencia y lo hemos pagado.

P. ¿Es sólo eso?

R. Y todo lo que ello supone: la presión de jugar un campeonato y de tener que ganar porque España siempre aspira a una medalla. Si se analizan un poco los partidos, vemos que ante Croacia y Dinamarca, que estuvieron en las semifinales, perdimos por uno y por cuatro y que en ambos casos tuvimos opciones. A partir de ahí nos bloqueamos y todo se vino abajo. Perdimos la alegría y el desparpajo del ataque de la Supercopa y ya no reaccionamos.

P. ¿Por qué ocurrió todo eso?

R. Por la presión. Todos, y especialmente los jóvenes, tenían ganas de hacerlo bien y de demostrar que también podían hacer grande a esta selección. Pero, cuando las cosas empezaron a no salirles, quisieron resolverlo todo más rápido, con prisas. Todo empeoró. Fue como el efecto dominó: todo se fue cayendo. Aunque parezca una tontería decirlo ahora, sigo creyendo en este grupo. Nos falta mucho. Pero es el futuro y confío en ellos.

P. Realmente, parece una perogrullada decir eso ahora.

R. Lo sé, pero no se ha perdido por que la gente no se dejara la piel en el campo. Pudo darse esa sensación en algunos momentos, pero fue porque existía una preocupación que a algunos les atenazaba.

P. César Argilés, el técnico, asegura que uno de los problemas es que la mayoría de los jugadores apenas juegan en sus clubes.

R. Eso no es nuevo. Pero con gente joven se nota más. Es cierto que muchos no son titulares, aunque sí que juegan en la Liga. Pero creo que es bueno haber dado experiencia a la nueva generación. No pienso que eso deteriore la imagen de la selección.

P. ¿Usted habría hecho esta apuesta en un Europeo?

R. Pensando que en agosto hay unos Juegos Olímpicos, sí. Hay gente que, si hubiera estado aquí, no habría podido jugar en Atenas.

P. ¿Tanto cree que van a cambiar las cosas en Grecia?

R. Sí, porque se incorporarán jugadores que aportarán mucha experiencia. Yo creo que sólo con Ortega y Colón, bajas por lesión, el rendimiento habría mejorado. Si añadimos a Duishebáev, Masip y Garralda, hablamos de un equipo distinto.

P. ¿Qué echa en falta de la selección que ganó las cinco medallas?

R. Un punto de mala leche. Creerse que estás jugando con España y que nadie nos va a ganar. Que, aunque lo haya hecho mal cinco minutos antes, sigo siendo un gran jugador y juego en una gran selección. Y esta fuerza interior es la que te hace defender con intensidad, recuperar balones y salir al contraataque, aspectos que han sido siempre nuestra base. Aquí la defensa ha estado floja y el contraataque no ha existido. Pero no es un problema de calidad. Estos jugadores no tienen nada que envidiar a sus antecesores.

P. ¿Cree que, como dice el presidente de la federación, los árbitros han perjudicado a España?

R. Me parece evidente que, tras haber presentado el recurso por el último gol de Croacia, los árbitros nos han pasado factura. Eso sólo se arregla teniendo fuerza en la federación internacional y la europea. Pero no con personas preocupadas sólo por sus intereses, sino por los del balonmano español.

Final: Alemania, 30; Eslovenia, 25. Tercer puesto: Dinamarca, 31; Croacia, 27. Quinto: Rusia, 28; Francia, 26. España, décima, tras Suecia, Serbia y Hungría, jugará con Letonia (29-30 de mayo y 5-6 junio) la plaza para el Mundial de 2005, en Túnez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004