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AJUSTES DE PLANTILLA

Los expertos sostienen que la ley no permite el expediente de Samsung

La normativa prevé la regulación de empleo por pérdidas actuales, pero no por las futuras

"Con el Estatuto de los Trabajadores en la mano, no se podría aprobar". Así de taxativa se muestra Esther Sánchez, profesora de Derecho Laboral de ESADE, para referirse a las causas alegadas por Samsung en la presentanción del expediente de regulación de empleo (ERE) para 434 personas. Todos los expertos consultados por este diario coinciden en asegurar que la regulación no contempla situaciones de pérdidas futuras, el principal argumento de la multinacional coreana.

El artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores entiende que concurren las causas para llevar a cabo un despido colectivo procedente "si son económicas, a superar una situación económica negativa de la empresa, o si son técnicas, organizativas o de producción, a garantizar la viabilidad futura de la empresa y del empleo en la misma a través de una más adecuada organización de los recursos".

Samsung justifica el cierre de su fábrica de Palau-solità i Plegamans (Barcelona) y el ERE por causas "preventivo-ofensivas" y en la documentación se refiere a una "posible situación de pérdidas operativas entre 2004 y 2006" de 12,6 millones de euros. Sin embargo, la realidad económica de Samsung no es de números rojos. En 2002 ganó 2,38 millones de euros y 2003 también se cerró en positivo, según reconoce la propia compañía, que se escuda en una situación de beneficios a la baja.

Pero "hoy los tribunales descartan las situaciones de beneficios decrecientes" para justificar un expediente, según afirman el catedrático Salvador del Rey, socio del bufete Cuatrecasas, y Rosa Fabián, economista y abogada del gabinete jurídico del sindicato CC OO. Los expertos afirman que las causas tienen que ser "reales", "objetivables" y "actuales".

Los expertos recuerdan la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que ha anulado un ERE de Cristalería, aprobado por el Gobierno catalán en 2000, y que la empresa, que ha recurrido, justificó por la intrión de nuevas tecnologías.

Las causas organizativas y de producción del expediente también presentan dudas. El hilo argumental de Samsung pasa por el drástico cambio de tecnologías en la electrónica de consumo y la corta vida útil de los productos. "Si es así hay que demostrarlo", señala Del Rey. "¿Cuál es el mercado de la fábrica en cuestión? ¿A qué países exporta? Quizás los productos no tienen salida en determinados mercados, pero si trasladan la producción a otro lugar [a Eslovaquia], no se trata de un problema de viabilidad del producto, sino de costes, y entonces volvemos otra vez a las causas económicas", añade.

Técnicos del Departamento de Trabajo del Gobierno catalán recuerdan que el Estatuto ve el ERE como una medida para garantizar la viabilidad de la empresa, algo que Samsung ignora, aunque la multinacional sí sugiere que la continuidad de la planta catalana "provocaría una situación de crisis gravísima irreversible para el resto de empresas del grupo". Sobre este punto los expertos consultados advierten de la obsolescencia del Estatuto de los Trabajadores, al no reconocer el fenómeno de internacionalización de la economía, y de la falta de una regulación internacional que "impida la sustitución de trabajadores caros por baratos". "Además", añaden los técnicos, "¿cuando la ley habla de la empresa se refiere a una fábrica, a la matriz, al grupo?".

El desencuentro entre dirección y empleados es palpable. Los trabajadores han convocado una manifestación en Barcelona para el próximo sábado y tres paros los tres próximos miércoles en protesta por el plan social de la empresa que consideran "insuficiente". La propuesta de Samsung pasa por el pago de 45 días de inmdenización por año trabajado, pero los empleados la rechazan porque la mayoría apenas tiene antigüedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004