Uno de los temas que más controversia ha levantado entre la comunidad educativa en cuanto a las consecuencias de la llegada de alumnos inmigrantes a los colegios es el desproporcionado reparto de éstos entre los centros escolares sostenidos con fondos públicos (concertados y públicos).
El reparto en el curso 2001-2002 fue el siguiente: el 81% de los alumnos estudiaba en un centro público; el 16%, en uno concertado, y el 3% en uno privado. Estos porcentajes no son parejos a la tendencia general del alumnado en España, donde el 32% estudia en un centro privado o concertado, según CC OO.
El total de estudiantes incrementa su presencia en la enseñanza privada en, aproximadamente, medio punto porcentual cada curso desde 1997 y los niños procedentes de zonas económicamente desfavorecidas -África, América del Sur y América Central- se concentran en una proporción por encima de la media de la escolarización de alumnado extranjero en la escuela pública, según este sindicato.
El catedrático de Sociología Opinión Pública y Cultura de Masas de la Universidad Complutense Julio Carabaña señala en el artículo La inmigración y la escuela publicado en el último número de la revista Economistas que si hubiese una distribución uniforme y suponiendo que el tamaño medio de una clase fuera de 20 alumnos, habría un alumno extranjero por clase. Pero, la realidad es muy distinta. Y lo cierto es que los extranjeros tienden a concentrarse en zonas residenciales próximas a sus lugares de trabajo. Así, mientras en la mayor parte de los centros educativos los extranjeros son una rareza, hay unos pocos en los que constituyen la mayoría del alumnado.
Diferencias por etapas
Explica Carabaña que existe también grandes diferencias en cuanto al número de alumnos inmigrantes en las etapas de educación obligatoria y las posteriores. En las primeras, el porcentaje de estos estudiantes asciende al 5%, mientras que en bachillerato y FP es de aproximadamente del 2%. "Esta diferencia se debe, en parte, a la edad de los niños que llegan y, en parte también, a menores porcentajes de transición a secundaria", señala el catedrático de Sociología.
Por nacionalidades de origen en este curso, según datos del Ministerio de Educación, el 44,5% procede de América del Sur; el 19,7% de África (principalmente de Marruecos); el 13,4%, de la Unión Europea; el 12% del resto de Europa; el 4,6%, de Asia; el 4,3% de América Central; el 1,3% de América del Norte, y el 0,1%, de Oceanía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004