Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA PRECAMPAÑA ELECTORAL

Fraga da por hecho que Carod era espiado y lo justifica por sus ideas independentistas

Rajoy dice que el PSOE ha quedado "inhabilitado" para "ejercer el Gobierno de España"

Santiago de Compostela

El presidente de la Xunta y fundador del PP, Manuel Fraga, volvió ayer a sobresaltar la precampaña electoral de su partido al dar por sentado que lo que él denominó "los servicios de seguridad" seguían los movimientos del dimitido conseller en cap de la Generalitat y líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod Rovira. Tras asistir en A Toxa (Pontevedra) a un acto con los cabezas de lista del PP en las 52 circunscripciones españolas, presidido por Mariano Rajoy y al que acudió buena parte del Gobierno, Fraga justificó la vigilancia al político catalán por su propósito de "romper la Constitución".

Como hace una semana con su defensa del alcalde popular de Toques (A Coruña), Jesús Ares, condenado por abuso sexual a una menor, Fraga volvió ayer a colocar a su partido en una embarazosa posición. Cuando todo el Gobierno y los dirigentes del PP se habían refugiado en las evasivas para eludir la cuestión de cómo se conoció la entrevista de Carod con la dirección de ETA y quién filtró la noticia a la prensa, Fraga justificó que los servicios de inteligencia del Estado controlen a los partidos democráticos con postulados independentistas.

El candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, había evitado las citas al asunto en su discurso ante los números uno de las candidaturas populares para el 14-M, reunidos en el hotel balneario de la isla de A Toxa. Concluido el acto, Rajoy y Fraga mantuvieron una breve conversación privada. A su término, los periodistas abordaron al fundador del PP, quien se deshizo en elogios a la intervención de Rajoy. Sin que hubiese sido interpelado por la cuestión, el presidente de la Xunta se refirió a "los que tratan de volver en contra de los servicios de seguridad" la noticia de la entrevista de Carod con ETA. "Los servicios de seguridad para eso están", argumentó Fraga. "Si hay un señor Carod Rovira que opina públicamente que hay que separarse de España, rompiendo la Constitución por su artículo 2; si opina que España es un Estado antipático, pues que sepan [los servicios de seguridad] dónde está".

Fraga también dio por buena la decisión de filtrar la noticia. "Como es natural, es la pura verdad que deben conocer todos los españoles. Y punto", sentenció. A pocos metros de donde Fraga se despachaba así, se encontraba el ministro del Interior, Ángel Acebes, quien, sin oír lo que había dicho el presidente de la Xunta, estuvo departiendo con él a continuación durante unos minutos.

Al acto electoral acababa de asistir la plana mayor del PP y del Gobierno, entre ellos el ministro de Defensa, Federico Trillo, de quien depende el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), autor del informe sobre la cita de Carod con los dirigentes terroristas.

En su discurso ante los candidatos del PP, Rajoy no había hecho mención expresa al caso, aunque hubo alguna alusión más o menos tácita. Especialmente, cuando el candidato popular declaró al PSOE "inhabilitado para ejercer el Gobierno de España" por no ser "capaz de mantener en todos los lugares el mismo criterio sobre la lucha antiterrorista".

Rajoy eligió para el acto un lugar muy próximo a su ciudad, Pontevedra, y en el mismo local donde celebró su boda, en 1996, con el propósito de dejar sentado que se siente "profundamente español" y que ser gallego consiste para él en su "manera de ser español". "Un militante del PP en Galicia, el País Vasco, Cataluña o Madrid quiere tanto a su tierra como el que más", afirmó. Lo que distingue al PP, en opinión de su candidato, es que compatibiliza el respeto a la "pluralidad de lenguas y culturas" con la defensa de los "intereses generales de todos los españoles". España fue la palabra más repetida en la intervención de Rajoy, tanto para proclamar que "es una nación" como para subrayar su condición de "país más viejo de Europa". Rajoy incluso se alejó del discurso habitual del PP en Galicia -que se proclama "galleguista"- para manifestar: "Nadie por el hecho de calificarse como nacionalista, galleguista o regionalista tiene mayor legitimidad para defender lo propio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004