El delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, anunció ayer que el Ministerio de Fomento intentará reflotar en los próximos días los restos del carguero portugués Diana I, hundido desde el 17 de enero a 30 metros de profundidad junto a los muelles del Puerto de Bilbao. Según los datos oficiales, el buque ha vertido ya al mar las 45 toneladas de gasóleo y los 3.000 kilos de aceite que llevaba para su propio uso.
El intento de sacar a la superficie los restos del barco obedece al interés de recuperarlos manifestado por el armador del Diana I. Urquijo precisó a Radio Nacional que la operación se realizará en cuanto las condiciones meteorológicas lo permitan para que "la afección de la contaminación sea la mínima".
La mayor parte de las sustancias contaminantes, sin embargo, ya han salido al mar. El impacto del barco contra los bloques de hormigón de la escollera rompió sus contenedores de aceite, permitiendo su disgregación. Un informe de los buceadores de Salvamento Marítimo ha determinado que los tanque de gasóleo han sido desplazados a unos 25 metros de su posición inicial. Urquijo aseguró que al tratarse de combustible volátil la contaminación "sería mínima".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004