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Las instituciones prescinden de Marí como director del proyecto de Tabacalera

El especialista en arte pasa de coordinar el diseño de Tabacalera a ser consultor externo

San Sebastián

Bartomeu Marí (Ibiza, 1966), contratado en 2002 para definir los contenidos del Centro Internacional de Cultura Contemporánea que albergará el edificio donostiarra de Tabacalera, ha dejado de ser el coordinador del proyecto. Su contrato expiró el 31 de diciembre y no le ha sido renovado. "A estas alturas se necesitan más personas y con experiencia en más campos que la cultura", dice Marí, quien pasa a ser consultor externo del proyecto, aún una incógnita para los ciudadanos. Otras fuentes atribuyen su salida al descontento mutuo entre él y las instituciones que le eligieron.

El Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación de Guipúzcoa y el Gobierno anunciaron en mayo de 2002 que confiaban el futuro Tabacalera, una de sus principales apuestas culturales y el mayor centro creativo de la ciudad, a Bartomeu Marí, un hombre con dilatada experiencia en el arte moderno que fue director del Witte de With de Rotterdam de 1996 hasta 2002 y conservador del IVAM a mediados de los noventa.

Consignaron inicialmente 18 millones de euros para materializar un proyecto "singular", "de vanguardia", centrado en lo audiovisual y en los nuevos soportes artísticos, pero abierto a todas las disciplinas y daban a Marí un año de plazo para dar con una idea matriz original, que no reprodujera en el centro esquemas ya manidos.

Llegó la fecha, sin que se hiciera pública ninguna conclusión, y se le prorrogó el plazo de trabajo hasta el pasado 31 de diciembre. "El contrato que tenía con la sociedad anónima concluyó y ahora estoy prestando servicios como consultor externo", reconoció Marí a este periódico. "Es una decisión que refleja el grado de maduración del proyecto. Fue una propuesta conjunta porque a partir de ahora se necesita una infraestructura diferente, más gente que pueda abordar cuestiones tanto urbanísticas, como arquitectónicas y económicas".

¿En qué estado se encuentra el proyecto? "He diseñado un concepto de centro que obedece al acuerdo que firman las tres instituciones en 2001 y a mi entender lo he dejado en un estadio en el que se puede ahora poner en marcha el plan director, el plan de impacto y viabilidad". ¿Puede ser más concreto sobre el contenido de esta infraestructura cultural? "Eso compete a las instituciones".

Por el momento, éstas han dicho poco del contenido del centro. Sólo que albergará un centro de fotografía, gestionado por la Fundación Ordóñez Falcón, que cederá sus colecciones en depósito.

"Este tipo de proyectos no se levantan de un día para otro. Tabacalera no esta paralizado", enfatiza el concejal de Cultura, Ramón Etxezarreta, cuando se le sugiere que el proyecto avanza más lento de lo que debería. "Se necesita estudio, discusión y maduración. Marí ha cumplido su cometido y ha entregado el documento, pero hasta que no esté todo cerrado y presentado al consejo, no vamos a decir nada a la prensa", sentencia.

El responsable foral de Cultura, el peneuvista Imanol Agote, también niega que el proyecto esté paralizado, pero sí hace autocrítica y reconoce que hay que superar los obstáculos que dificultan el despegue de esta iniciativa. Para empezar, la incertidumbre sobre la titularidad del edificio de Tabacalera, ya que Altadis, que ha cedido al Ministerio de Cultura su fábrica de Madrid para levantar un Museo de la Indumentaria, según Marí, y el Ayuntamiento donostiarra aún no han llegado a un acuerdo al respecto.

El consistorio sí ha dado pasos para avanzar en esta cuestión. En septiembre aprobó una modificación del Plan General para cambiar el uso industrial del inmueble por el de equipamiento comunitario, lo que abre la puerta a una posible expropiación. "Es muy difícil dar con una idea para plantear un proyecto sostenible y original y es muy difícil trabajar con un calendario teniendo la incógnita sobre la recuperación del edificio. Pero poco a poco estamos avanzando", añade Agote.

Obstáculos burocráticos

Más allá de estos obstáculos están los burocráticos, según coinciden diversas fuentes. El Consejo de Administración del centro se reuriá el próximo viernes. No lo hacía desde el pasado marzo, por el retraso en nombrar a los consejeros tras las elecciones municipales y forales, según dichas fuentes.

Tampoco ha funcionado con agilidad, agregan, el comité ejecutivo, que reúne a las tres administraciones. Todo ello ha acabado por ralentizar la toma de decisiones de un proyecto sobre el que los ciudadanos apenas saben nada y ha minado los ánimos de Marí. "Había un desencanto mutuo entre él y las instituciones,", apuntan estas fuentes, que aseguran que el proyecto está medio congelado. "Existe voluntad de crear un gran centro en Tabacalera, pero el nivel de consenso entre las instituciones no es hoy el que era en 2001", coinciden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 2004