El sector algodonero comenzó ayer, con una concentración "simbólica", su calendario de movilizaciones contra la reforma del régimen de ayudas prevista por la Unión Europea (UE). Un centenar de personas se concentró ante la Subdelegación del Gobierno en Sevilla en representación de la Mesa del Algodón, formada por la patronal Asaja, las organizaciones agrarias COAG, UPA, FAECA, AEDA, ADESUR, APROSE y los sindicatos UGT y CCOO.
La nueva fase de protestas, que se extenderá a Cádiz, el próximo jueves, y a Córdoba y Jaén, la semana que viene, culminará con una manifestación el próximo 21 de febrero en la capital andaluza y el día 24 en Bruselas.
Según el manifiesto que entregaron los representantes de la Mesa del Algodón al subdelegado del Gobierno en Sevilla, Manuel Luque, quien recibió a una representación de los manifestantes, la reforma "provocaría inexorablemente la desaparición del cultivo y, por tanto, de todo el entramado socioeconómico creado a su alrededor". La propuesta de la UE es desvincular el 60% de la ayuda de la producción.
Los algodoneros defienden que el régimen actual de ayudas, acordado en 2001, es el único sistema para que este cultivo no desaparezca y afirman que los Protocolos de Adhesión a la UE de España y de Grecia establecen que se sostendrá la producción del algodón en aquellas regiones en las que el cultivo sea importante para la economía agrícola.
La Mesa demandó al ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, que ponga en marcha un recurso contra el nuevo reglamento europeo que reformará el régimen de ayudas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de febrero de 2004