La Audiencia de Granada ha condenado a 11 años de prisión a José Antonio Galindo por intento de homicidio y tenencia ilícita de armas. Según la sentencia, el condenado disparó en el pecho a Taner Eurtal en la calle Elvira, en el centro de Granada, en noviembre de 2002. La defensa alegó que Galindo era toxicómano, pero la sentencia recuerda que no basta con serlo para que se entienda "disminuida la imputabilidad y responsabilidad penal del sujeto".
Galindo, cerrajero de profesión, ya fue condenado por homicidio en julio de 2002. La sentencia relata que a las 0.40 del 8 de noviembre entró en el bar Cascabel, donde estaba Eurtal. Ambos habían discutido antes y volvieron a hacerlo esa noche. Acabaron en la calle y Galindo disparó con una pistola modelo P-5 de nueve milímetros parabellum a Eurtal "en el hemitórax derecho". Pese al disparo recibido, el agredido logró arrebatar la pistola a Galindo, que huyó del lugar. El condenado alegó que la pistola se disparó tras caer ambos al suelo. El tribunal considera, según la declaración de los testigos, que es imposible que ocurriera así.
Al tribunal "no le queda duda de que el ánimo era homicida y no el de lesionar". Eurtal sobrevivió al disparo pero necesitó 62 días de tratamiento. La sentencia obliga a indemnizarle con 6.000 euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de febrero de 2004