La Universidad de Huelva interpuso ayer un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de la capital onubense, que gobierna el PP, para que paralice las obras del acerado histórico de la Facultad de Empresariales, un edifico del siglo XVIII.
El rector, Antonio Ramírez de Verger, explicó: "Consideramos ese acerado como un bien cultural que no se puede tocar. La Universidad cree que esa zona es un patrimonio que en su día nos cedió la Diputación".
Las máquinas arrancaron ayer un templete de música que la Universidad instaló en la zona en 1987. Un vicerrector tuvo que emplearse a fondo en una discusión con los operarios para que las máquinas no levantaran la totalidad del acerado. "Yo llegué a un acuerdo el viernes con el gerente municipal de Urbanismo para que la obra se detuviera. No sé qué ha pasado. Pero una máquina no puede entrar allí a la ligera para hacer algo que posteriormente puede resultar irreparable", afirmó Antonio Ramírez de Verger.
Por su parte, fuentes municipales explicaron que las obras se deben "al desvío de los servicios, tanto de agua como de electricidad" que se está realizando en la Plaza de La Merced.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 2004