Después de un parón de dos años y medio, India y Pakistán, tradicionales enemigos y ambos países poseedores de armas nucleares, reanudaron ayer conversaciones de paz con la disputa de la estratégica región de Cachemira como punto principal de las negociaciones.
En una atmósfera calificada por ambas partes como "cordial y de espíritu constructivo", funcionarios de Exteriores de ambos países dieron comienzo a tres días de conversaciones a través de las pretenden establecer un acuerdo mínimo de principios sobre lo que hay que discutir y cuál debe ser el calendario de negociaciones.
India y Pakistán han librado tres guerras desde su partición en 1947 y hace apenas año y medio estuvieron al borde de otra, con la región de Cachemira -dividida entre ambos, pero reclamada por Pakistán por ser de mayoría musulmana- como foco del conflicto. Las conversaciones de ayer son el fruto del encuentro personal entre el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, el pasado mes de enero.
Según diplomáticos occidentales, estas conversiones pueden dar la pista de hasta dónde están dispuestos a llegar ambos países en sus concesiones. Hay nada menos que ocho puntos de importante desacuerdo entre India y Pakistán. Entre los asuntos que deben discutir no sólo hay cuestiones estratégicas, sino otras como la regulación de las relaciones económicas y el paso de personas entre las dos partes en las que actualmente se haya dividida Cachemira.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 2004