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EL PRESIDENTE AZNAR INAUGURA DOS AUTOPISTAS DE PEAJE

Abiertas dos radiales de peaje y otra parte de la M-50

La R-3 y R-5 reciben fuertes críticas de oposición, ecologistas y vecinos afectados por el trazado

El presidente del Gobierno, José María Aznar, inauguró ayer las autopistas de peaje R-3 -paralela a la carretera de Valencia-, la R-5 -paralela a la carretera de Extremadura-, y un nuevo tramo de la vía de circunvalación M-50 (éste gratuito). Según PSOE e IU, con estas vías de peaje se "está cobrando a los madrileños por ir al trabajo". Ecologistas y sindicatos añaden que tampoco servirán para descongestionar el tráfico. Dos años de retraso en el caso de la R-3 y la R-5, cuatro operarios muertos en accidente de trabajo en la R-5 y un túnel derrumbado durante la construcción de la M-50 son el equipaje con el que parten las nuevas autopistas. En total, el coste de las dos radiales y del nuevo tramo de la M-50 ha sido de 852 millones de euros.

Los socialistas dicen que estas carreteras no solucionan el problema de los atascos

El barrio de Vicálvaro se ha quedado prácticamente aislado por un tramo de la R-3

Aznar inauguró ayer las dos nuevas autopistas de peaje R-3 y R-5 ( 61,4 kilómetros en total), en medio de un aluvión de críticas de la oposición, los ecologistas y los vecinos de los barrios que se han visto afectados negativamente por el trazado de las autopistas.

La R-3 une Arganda del Rey con la carretera de circunvalación M-40. La R-5 une el municipio de Navalcarnero también con la M-40. Con ambas, según el Ministerio de Fomento, se pretende descongestionar las carreteras A-3 y A-5, absorbiendo el 35% de los 122.500 y 75.000 vehículos, respectivamente, que circulan diariamente en hora punta por estas carreteras. Previo pago, por supuesto. A los conductores les costará el recorrido completo, en hora punta, 2,85 euros (en el caso de la R-3), y tres euros, en el caso de la R-5.

Aznar auguró que el Plan de Infraestructuras marcará "un antes y un después" en España, que lo convertirá en "un país muchísimo más moderno, competitivo y abierto", y destacó que los proyectos que contempla no son de los que "se pintan en un papel y, por falta de recursos, no se llevan adelante, sino que se hacen realidad".

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, insistió en la importancia de la "cooperación de la iniciativa privada para resolver los problemas de transporte y de comunicaciones de los ciudadanos", precisando que ésta cubre el 20% de los objetivos financieros del Plan de Infraestructuras" 2000-2007.

La R-3 y la R-5 han sido abiertas con dos años de retraso, debido a varios cambios en el recorrido para proteger el medio ambiente. Pero éste no es el mayor problema: el distrito de Vicálvaro se ha quedado prácticamente incomunicado. La autopista de peaje ha cortado la avenida de Daroca, inaugurada hace apenas cuatro años, que comunicaba el barrio con la N-100 (prolongación de O'Donnell). En este distrito viven 57.000 vecinos, que se convertirán en los próximos años en casi 200.000 con la ocupación de los nuevos desarrollos urbanísticos.

La autopista R-5 ha dejado cuatro muertos en su camino. El pasado 9 de diciembre fallecieron cuatro operarios que trabajaban en estas obras cuando la furgoneta en la que se desplazaban chocó contra uno de los brazos de una máquina de asfaltar. Por último, un falso túnel de la M-50 se derrumbó el pasado mes de septiembre. La reconstrucción del mismo aún está en proceso. La circulación por este tramo de la vía, a su paso por Boadilla del Monte, se realiza solamente por una de los dos calzadas, habilitada con dos carriles para cada sentido. Aznar estuvo acompañado por el ministro Álvarez-Cascos; el delegado de Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui; la presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. También formaban parte del séquito una decena de alcaldes del PP por cuyos municipios transcurren las nuevas vías. No asistieron, por el contrario, los alcaldes del PSOE, que han criticado muy duramente los proyectos de la R-3 y la R-5. Estas autopistas "gravarán a los ciudadanos del sur en sus desplazamientos para ir al trabajo", señaló Pedro Castro, alcalde socialista de Getafe.

Los regidores de Alcorcón, Fuenlabrada, Leganés, Parla, Chinchón, El Álamo, Mejorada del Campo, Morata de Tajuña y Velilla de San Antonio, también del PSOE, se sumaron a las palabras de Castro y se quejaron, además, de que estas construcciones han sido realizadas "de espaldas a los ayuntamientos afectados, mediante el método de permanente imposición", según afirmaron en un comunicado.

Otra de las críticas que han recibido las dos nuevas vías es "que no resuelven el problema del atasco, simplemente los derivan unos cuantos kilómetros hasta la M-40", según afirmó el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas. El portavoz socialista calificó, asimismo, la inauguración de ayer de electoralista y señaló que "el PP ya no sabe qué hacer para arañar votos", en referencia a la inauguración la semana pasada de la nueva terminal del aeropuerto de Barajas, que, según recordó Simancas, "no empezará a funcionar hasta dentro de un año".

Inés Sabanés, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, coincidió con Ecologistas en Acción en la "inutilidad" de estas nuevas autopistas. Los ecologistas afirman en un comunicado que sólo traerán "contaminación, ruido, crecimiento disperso de la ciudad, ocupación del territorio y fragmentación de los hábitats". Sabanés, por su parte, criticó que se vuelva a incentivar "el uso del vehículo privado" frente al transporte público.

Las obras han sido realizadas por la empresa concesionaria Accesos a Madrid CESA (formada por varias firmas constructoras, La Empresa Nacional de Autopistas y Cajamadrid), que ha tenido que construir, gratis, el tramo oeste de la autopista de circunvalación M-50 (12,8 kilómetros). Con la entrada en servicio de este tramo (entre Majadahonda y Móstoles), hay ya en funcionamiento 29,3 kilómetros de la M-50, lo que permite ir de Fuenlabrada a Las Rozas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 2004