La actividad del Puerto de Pasajes aumenta cada año. El tráfico de mercancías rozó el pasado ejercicio los seis millones de toneladas, una cifra récord que pone a la dársena guipuzcoana al borde de su colapso. Mientras los responsables de la Autoridad Portuaria advertían ayer de este peligro, en uno de los muelles se ponía de manifiesto la frenética labor estibadora que se registra a diario en el puerto. Un gigantesco buque que portaba miles de troncos de madera estaba siendo descargado por los empleados del puerto, como se aprecia en la fotografía, para alimentar la demanda de las papeleras vascas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 2004