Leo estupefacto e indignado que los señores parlamentarios van a recibir un ordenador portátil "de regalo" para así sumarse al mundo de las nuevas tecnologías por segunda vez. Parece ser que se les ha quedado obsoleto el que recibieron también "gratis" hace poco tiempo, por cierto acompañado de un teléfono móvil con llamadas "sin cargo" para ellos y toda su familia, además de línea ADSL también "de balde". Y como no tienen que devolver el primero que les dieron podrán aprender el doble... supongo... no creo que se lo vayan a regalar a nadie, ya que moralmente no sería muy aceptable. Todo esto a "coste cero". Para ellos naturalmente, ya que a nosotros nos van a costar a 3.000 euros cada uno (¡Ala que timo!). Para usar un procesador de textos y una conexión a Internet me basta con mi P166Mhz y me sobra, que es lo que necesitan estos señores si es que saben manejar ambos programas. Con 1.200 euros adquieres en el mercado un portátil de última generación. ¿Dónde van los 1.800 restantes? Supongo que alguien va a cobrar un sobresueldo. Aquí no pasa nada señores. Corrupción (de la educada) hasta en los más ínfimos niveles y vergüenza en ninguno. Luego todo se olvida y tenemos dos por el precio de cero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de febrero de 2004