"Nunca hay que subestimar el poder de un presidente que se presenta a la reelección". Lo dice Allan Lichtman, catedrático de Historia de EE UU en la American University, de Washington, y estudioso de todos los ocupantes de la Casa Blanca. Lichtman cree que las dudas sobre el pasado militar de Bush contarán en contra de su credibilidad si lo que es verdaderamente importante -la economía e Irak- va mal.
Pregunta. ¿Cuánto daño le puede hacer a George W. Bush las dificultades que tiene para explicar su aparente incumplimiento de la parte del servicio militar que debería haber hecho en Alabama?
Respuesta. El daño depende en buena medida de lo que ocurra en la zona de guerra en los próximos meses. Si las cosas van mal para EE UU y los iraquíes, la cuestión de Alabama formará parte de la imagen global del fracaso de la guerra. Pero si hay cambios y las cosas mejoran, esto quedará olvidado. Y hay otros factores. Por ejemplo, si pueden probarse las acusaciones de que ha habido manipulaciones de los datos de los servicios de información para llevarnos a la guerra, y a eso se le suma Alabama, todo ello conforma un modelo de un presidente que no tiene credibilidad y que es incapaz de asumir la verdad.
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P. ¿Y si John Kerry es el adversario de Bush, utilizará a su favor el asunto del servicio militar de Bush?
R. Siempre es difícil para un candidato hacer eso. De hecho, Kerry se ha mantenido muy distanciado de la polémica. ¿Por qué? Porque no quiere aparecer como mal intencionado y como que se aprovecha del asunto. Quiere tener una imagen presidencial y estar por encima de estas cosas.
P. ¿Se subestima a Bush?
R. Sí, porque es fácil hacerlo. Los medios lo hacen, los demócratas lo hacen. Aun así, yo sigo creyendo que es muy difícil batir a George Bush en noviembre. Nunca hay que subestimar el poder de un presidente que se presenta a la reelección.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de febrero de 2004